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28 Mayo 2008

La llegada subterránea a la estación de Sants. El hotel cutre en la calle Josep Tarradellas, muy cerquita de la prisión Modelo. Las fuentes sin agua. Comprobar que, en conjunto, Barcelona tiene más en cuenta a sus ciudadanos en silla de ruedas que Madrid. Los bajos del edificio del Grupo Godó, donde se grababa el progama "Vitamina N" de City TV, actual 8TV. La Pedrera y Casa Batlló. La plaza Catalunya junto a El Corte Inglés de piedra. La Rambla, los kioscos que venden pájaros, rodar sobre azulejos de Miró. El mercado de La Boquería con sus gigantescos puestos de gominolas. El Maremagnum y un Port Vell invadido por los guiris. El parque de la Ciutadella con tortugas apareándose en su cascada. Recorrer el paseo rumbo al Arco de Triunfo. La Sagrada Familia rodeada de sagrados andamios. La comida rica y barata del Mussol. "Indiana Jones" y mi ansiedad calmada. El monolito "Mujer y Pájaro" en el parque de Miró. Los restos míticos de "El molino" en la avenida Paralel. La plaza de España, los pabellones de la Fira y, al fondo, el Museo Nacional de Arte de Catalunya y la Font Màgica que hipnotiza con su juego de chorros y luces al son del "Himno de la alegría". La plaza del Duc de Medinaceli donde Penélope se despide por última vez de su padre en "Todo sobre mi madre". Las callejuelas del Born y del Barrio Gótico. Port de l'Angel, que es casi como Preciados. El barrio de Gracia con la torre del reloj en la plaza Rius i Taulet. Glòries, el mercadillo gitano y la imponente Torre Agbar desde dentro. El Palau dels Esports con "Mamma Mía!" y Nina actuando como el culo. La antorcha olímpica y el estadio de Montjuic de lejos. Parc Güell, el famoso dragón de colores y la sede de Gestmusic a escasos metros. El Hospital del Mar y luego la playa de la Barceloneta. Las palmeras del Raval. Los patinadores en el MACBA. Desayunar gratis en la planta 23 del hotel Torre Catalunya, con la ciudad entera a nuestros pies.
Son sólo algunos recuerdos a bote pronto, desordenados y entremezclados en mi memoria del reciente viaje a Barcelona en compañía de Batboy.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Libreros.
-Dirigiendo sin mangas.
26 Mayo 2008

Ya está.
Ya la he visto. En Barcelona, además.
Como no podía ser de otra forma, me enfrenté a "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" el mismo día del estreno y en la primera sesión. Fue en los Cinesa Maremagnum, en pleno Port Vell, a las cuatro y cuarto de la tarde, con Batboy.
La acuciante expectación con la que esperaba esta película desvirtuó seguramente este primer visionado. Mi apabullamiento impidió que la disfrutara en su justa medida y en los términos adecuados. Porque no hay nada peor que ansiar con intensidad la llegada de una peli que, en realidad, lo último que pretende es resultar intensa...
Escribo esto días después de esa tan anticipada sesión de cine vespertina, habiendo digerido lo visto y tras escuchar opiniones poco entusiastas de varios amigos. Yo, por mi parte, ya no soy el niño de once años que vio "Indiana Jones y la última cruzada" en 1989 en los cines Atlántida de Arrecife, pero esta nueva y tardía entrega de las aventuras del celebérrimo Indy me retrotrajo en lo posible a aquella edad y aquella forma de disfutar el cine. Y lo consiguió siendo sólo lo que tiene que ser: un descomunal entretenimiento repleto de ligera diversión, carisma, guiños y mucho cachondeíto.

Cierto es que la película puede decepcionar en parte si, tras diecinueve años desde "La última cruzada", esperas con avidez algo excesivamente grandilocuente o en cuanto compruebas que Spielberg se ha decantado en algunos momentos por la ley del mínimo esfuerzo a la hora de rodarla (cromas por doquier, empacho digital a pesar de que habían prometido que no lo habría...), y no menos cierto es que me chirrió un montón esa recta final del argumento que hizo realidad mis peores sospechas (sí, extraterrestres y además visualizados de forma pelín facilona teniendo en cuenta que se trata del director de "Encuentros en la tercera fase" y "E.T. el extraterrestre"), pero la sensación general, de principio a fin, es gozosa, extasiante, orgásmica, y eso bien hace que la espera haya merecido la pena de sobra.
También reconozco que se me olvidaron todos los disgustos gracias al encanto de los dos minutos que despiden la peli (¡oh, Marion, menos mal que has vuelto!, aunque te den tan poca cancha), que corroboran que Spielberg y Lucas en realidad se han tomado muy poco a pecho esta cuarta entrega, que la han concebido como una celebración nada pretenciosa de la saga y que en absoluto han querido rodar el no-va-más en el cine de aventuras. Qué morro, dirán algunos, porque se van a forrar de todos modos...
En fin, ¿se la podían haber currado más? Pues sí, supongo. ¿La disfruté igualmente segundo a segundo? Por supuesto. ¿La volveré a ver? Esta misma semana.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Gorra oficial con palomitas infinitas.
-PostBarna.
-Recuerdo de Ño.
-Niña, qué rico está esto.
-La música de Indy.
-Los ánimos de Sam.
-Fechas canarias para "Nuestro propio cielo".
19 Mayo 2008

Chico Lee ha revolucionado durante un par de días los alrededores de la puerta 11 de la zona de llegadas de la Terminal 4 de Barajas. En semejante y peliagudo marco incomparable, arrastrándose por el suelo si ha hecho falta, Lee ha dirigido "Welcome", su cortometraje de fin de carrera, protagonizado por unos esforzados Sam y Silvia. Y por allí he rondado intermitentemente, dedicándome a ejercer de eventual "apoyo moral" del primerizo director, brindándole algún que otro consejo deslavazado (y de escasa utilidad) cuando me lo pedía.
El guión de "Welcome" es obra también de Chico Lee, y en cuando me lo pasó para que lo leyera, me di cuenta de que se trataba de una historia original, emocionante y potente, pero bastante cercana a una superproducción cortometrajística: localización inevitablemente repleta de peña incontrolable, niño y ancianas sin experiencia en el reparto, necesaria presencia de extras de acá para allá, personajes en continuo movimiento... Elementos todos ellos que a mí me causarían angustiosas pesadillas. Vamos, que sólo faltaban los dichosos semovientes, digamos un perro y un mosquito con peso en el argumento. Pero Lee, valiente y temerario como él solo, se ha lanzado a la aventura de materializar el guión en apenas dos jornadas y con los medios básicos. Pim, pam, pum.
"Welcome" va de la vida tras la muerte, del amor que sobrevive a la más terrible de las distancias, y su grabación ha resultado una experiencia surrealista y desquiciante, pero divertida y entrañable en el fondo. Me ha gustado observar a Chico Lee, con su energía arrolladora de principiante inconsciente. Me ha recordado a aquellos tiempos en los que, ingenuamente, uno se cree capaz de afrontar cualquier tipo de historia por complicada que parezca; a aquellos tiempos en los que se hace un plano "porque mola", en los que aseguras que es guay saltarte el eje y piensas que los actores son robots programados para reproducir sentimientos a la voz de ya; a aquellos tiempos en los que tienes la certeza de que, aunque la cagues una y mil veces, luego la postproducción hará milagros. Hasta envidia me ha dado, porque a ratos bien que ansío liberarme de mi desencantada cautela, recuperar la inocente virginidad fílmica de los veintidós años, dirigir a lo loco y sin preocupaciones colaterales e inseguras.
Chico Lee ha dirigido "Welcome" como le ha salido del culo, enseñando los gallumbos a la terminal, saltándose a la torera las más enraizadas convenciones cinematográfica, relativizando cualquier obstáculo, irradiando caótico talento en bruto, tirando millas. Mítico. Y está en todo su derecho. Ya le llegará el momento de aprender de errores, de concebir guiones más viables, de pulir sus formas, de mejorar y evolucionar. Ahora, armado con una cámara y un micrófono, hace bien en descojonarse a gusto del cine.
Y conste que creo firmemente que el resultado final de "Welcome" será muy potable. La historia que cuenta tiene poderío, los actores han cumplido de sobra (espléndidos Sam y Silvia, ambos con paciencia de santo y profesionalidad imperturbable) y la Terminal 4 es una localización muy agradecida visualmente.
Veremos, pues. Crearás escuela, Deiv.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-El Gallardo.
-Amor y Warhammer.
-Así se hace... "Welcome".
-"Speed Racer".
15 Mayo 2008
Creo que fue en segundo de carrera o por ahí. A mis veinte años. Tenía una asignatura que se llamaba "Géneros periodísticos", y cuando nos explicaron la entrevista como género, nos emplazaron a poner la teoría en práctica: grabadora en mano, debíamos realizar una entrevista a cualquier persona de nuestro entorno, buscándole el lado interesante y noticiable.
Elegí a mi amiga Sumaya y aproveché para hacerle la entrevista durante las vacaciones (de Navidad o de Semana Santa, no estoy seguro) en Lanzarote. Recuerdo que, en primera instancia, enfoqué las preguntas en torno a la vertiente multicultural de Sumaya (de madre sudafricana y padre uruguayo, ella nació en Mallorca, pasó los primeros años de su vida en Sudáfrica y finalmente creció en Lanzarote), derivando luego el cuestionario hacia la carrera que estudiaba en aquel momento, expectativas profesionales y demás.
Mi última pregunta fue de lo más típica y previsible, muy Ana Rosa Quintana: "¿Qué le pides al futuro?". En cambio, la respuesta de Sumaya no me pareció nada previsible y la he retenido en mi memoria todo este tiempo. Pensaba que me contestaría algo relacionado con sus estudios, con el trabajo que le gustaría desempeñar o con su pasión por el baile. Pero Sumaya respondió de forma rotunda: "Paz interior".
Con los años, Sumaya se ha arraigado definitivamente en Lanzarote, ha encontrado a su Carlos, ha diversificado sus sueños... Ahora está contenta, ilusionada, tranquila. Y lo de abajo es una foto de su interior hace poco más de un mes. Es su futuro bebé en la ecografía realizada a las doce semanas de gestación.

Es curioso. Ahora lo pienso y creo que, ante mi última pregunta, cuando mencionó su necesidad de encontrar paz interior en el futuro, Sumaya se refería a esto.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Quedan siete días.
-Miguel a contraluz.
-La falta de actitud de Cold.
-Ballenas que sonríen.
11 Mayo 2008

Desperté con la cara roja, la piel muy irritada, picándome mogollón. Dermatitis, o algo así. Una doctora en urgencias me recetó una emulsión cutánea de nombre con reminiscencias pornográficas, Lexxema, y me recomendó que evitara el sol y las situaciones estresantes. Ya, vale...
Y así han transcurrido los últimos días, yo irritado e irritable, posponiendo pesares, conteniendo frustraciones, prefabricando serenidad, huyendo de los abrazos habituales, comiendo paella de noche, aprendiendo que una pegatina en catalán es una enganchina, intentando sonreír bajo la lluvia de mayo, mutando mi piel.
En este momento, mi vida es un gerundio.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Se acerca "Welcome".
-Entrevista y reencuentro.
-"21: Black Jack".
-Buenas caras.
-Yo según Zezio.
06 Mayo 2008

"Nuestro propio cielo" en los periódicos canarios. Mi mamá hace fotos a los periódicos y me las envía al móvil.
Arranca la distribución de "Nuestro propio cielo". El otro día me reuní con los chicos de la Agencia Freak, contratados por Canarias Cultura en Red para llevar a cabo la difusión del catálogo Canarias en Corto 2007/2008, y cruzo los dedos para que mi deslenguado cortometraje se vea en unos cuantos festivales. De momento, ya hay fechas para el doble estreno canario: 11 de junio en el cine Víctor de Santa Cruz de Tenerife y al día siguiente, 12 de junio, en los multicines Monopol de Las Palmas de Gran Canaria. Ya se lo recordaré a los canarios.
Habrá que repetir momentos como éste de abajo, cuando Son, ante el aforo del cine Capitol, confesó, micrófono en mano, que soy el canario de sus sueños. ¡Oh! Pío, pío. Sobra decir que ella también es la andaluza de mis sueños.

A todo esto, no hace mucho, "Nuestro propio cielo" salió airoso de su primer contacto competitivo. Participó en los premios San Pancracio, otorgados por el público dentro del primer Encuentro del Cortometraje Español, en Cáceres. Allí "NPC" lidió con los títulos que componen los demás catálogos autonómicos (Kimuak, Madrid en corto...) y, tras empatar como mejor cortometraje con otras tres obras en una primera ronda de votaciones, quedó finalmente en segunda posición en la siguiente ronda de desempate, sólo por detrás de "El hombre feliz", de Lucina Gil, el corto que ganó el Goya este año en la categoría de documental. Balance muy positivo, por tanto y sin echar campanas al vuelo, en este primer escarceo en la implacable jungla del circuito cortometrajístico.
Que el cielo gire. Y que vosotros lo veáis.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Tarde con Nocilla.
-El futuro, sin cargas.
-"Iron Man".
-Los nervios de Chico Lee.
-Amor, celos y literatura.
-Uniformado Pablo.
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