21 Agosto 2005

43. Mensajes desde el filo. EXT./NOCHE



En su día, recuerdo que me gustó "Postales desde el filo", una olvidada película de Mike Nichols cuyo guión firmó Carrie "Leia" Fisher basándose en un libro escrito por ella misma, con un alto contenido autobiográfico.

Condenada a papeles de segunda, víctima de kilos de más y de adicciones varias y eternamente subyugada por la pesada y célebre sombra de la Princesa Leia, Carrie Fisher narra, tanto en la novela como en el guión, la historia extrema de una actriz de Hollywood en decadencia y enganchada a las drogas, así como la tarumba relación que mantiene con su madre. Meryl Streep y Shirley MacLaine interpretan respectivamente a la hija y a la madre (habría sido cachondo que fuera al revés, porque con estas actrices de edad indefinida nunca se sabe), ambas perfectas en esos roles de mujeres histéricas y neuróticas que tanto dominan. La Streep incluso consiguió una nominación al Oscar, otra más en su larga lista.

Pero sobre todo me fascina el título, "Postales desde el filo", o, en inglés, "Postcards from the edge". Hoy la gente ya no envía postales, todo se soluciona con llamadas, mensajitos de móvil o correos electrónicos, pero "el filo", ese lugar metafórico en el que es tan fácil pender de un hilo y estar al borde de la caída, continúa configurándose como remite habitual desde el que enviar señales de vida. De hecho, anoche Froid me mandó noticias desde su filo particular...

Froid se encuentra ya en Benidorm, y allí pasa el tiempo muy a disgusto, casi obligado por sus circunstancias y rodeado de gente a la que detesta. Antes de irse, le pedí que me enviara una postal desde la costa alicantina... Y no sé si lo hará, pero la cuestión es que el título de la peli de Nichols vino a mi cabeza cuando desperté esta mañana y descubrí un par de mensajes de Froid en mi móvil, uno de las cinco y cuarenta y ocho de la madrugada y otro de dos minutos después.

Edito los mensajes (Froid escribe como el culo) y los transcribo. El primero: "Hoy he visto a una guiri vieja y demente cagándose en la playa. Su familia intentó llevarla al baño, pero la mujer no podía caminar apenas y se cagó encima y su mierda se extendió por todo el bañador naranja mientras ella lloraba. Prométeme que no dejarás que me haga viejo". Y el segundo: "No puedo sobar desde que llegué, así que espero despertarte a ti también y de paso joderte el día con la historia del bañador naranja. Sé bueno y no bebas mucha Coca".

Desde Benidorm, informando del lado más triste, senil y terrorífico de la tercera edad que visita la costa mediterránea, Froid el capullo.

Santi en Famara

Por suerte las noticias que me llegan de amigos que se encuentran lejos de Madrid no son todas como las de Froid. Ahora, mientras escribo estas líneas, hablo un rato con Santi en el Messenger. Santi es de Lanzarote, como yo, y allí se encuentra en este momento, pero estudia periodismo aquí en Madrid. Me cuenta que ha pasado el domingo en la playa de Famara y que acaba de llegar a casa... De repente, no sé por qué, siento un inaguantable deseo de huir a Lanzarote.

Santi suele recomendarme y enviarme canciones a menudo. Él se ha encargado de que ciertos temas de Sade, Nelly Furtado, Shaznay Lewis o Natalie Imbruglia terminen por gustarme. Y no podía ser de otra forma: Santi también me habla de Coldplay y me dice que "Fix you" es su canción favorita del nuevo disco del grupo. Y añade: "Casi me pongo a llorar cuando la escuché por primera vez. ¿A ti no te pasó? No sé, a veces pienso que a mí la música me coloca".



Aunque él lo niega, Santi es un tío indudablemente fotogénico, y desde hace un tiempo, medio en serio, medio en broma, barajo la posibilidad de apuntarle con una cámara para que demuestre sus ocultas dotes interpretativas. A pesar de su reticencia inicial, parece que estos días se muestra más predispuesto a probar. En cualquier caso, a ver si quedamos más a menudo en el nuevo curso, ya que quedar con Santi es como quedar con un trozo de Lanzarote aquí en Madrid. Es guay y reconfortante escuchar su marcado y perfecto acento conejero, que continúa intacto mientras el mío se desvirtúa a marchas forzadas después de casi nueve años fuera de la isla...

Cuestión estética

Y ahora que miro la foto de Santi, recuerdo lo que me reprochó Cucún hace poco: que en este diario sólo aparecen fotos de guapas y guapos, que parece que todos mis amigos lo son... En realidad, sí, mi entorno se me antoja demasiado estético, como una especie de parodia siniestra de "Beverly Hills 90210". Bueno, Pablo, Carlos y Píter son feos, pero ellos, en conjunto, vendrían a ser como la Tori Spelling que toda serie requiere para resultar mínimamente realista y creíble. Je. Pobre Tori, esa gran mujer, esa gran actriz a la que en el fondo añoramos...

En mi anárquica y despendolada "Sensación de vivir", yo sería un Brandon Walsh en versión amorfa, discapacitada y acneica. Y lo que no sabe Cucún es que, al fin y al cabo, él es ya el guest star que toda nueva temporada precisa, y que pronto contará con su propia foto estética con la que presumir y hasta con posibilidades de convertirse en personaje fijo.

Antes de concluir por hoy, tengo que reconocer que Froid no logró despertarme anoche con sus mensajes, pero sí ha conseguido su propósito de joderme el día, no sólo porque mi cabeza imagina y recrea constantemente la imagen de esa anciana con bañador naranja en la playa, enfrentada a su propia e irreversible vejez, sino por esa promesa que él, aunque lo pida con su coña habitual, necesita que alguien le haga.

"Prométeme que no dejarás que me haga viejo"... Vale, ¿y quién me lo prometerá a mí? Yo también necesito que alguien me asegure que no acabaré senil en medio de una atestada playa de Benidorm, cagándome encima y llorando de pena...

Abrazos desde el filo.

R.

FUNDIDO A NEGRO