24 Noviembre 2009

592. El imperio revisitado. INT./NOCHE



Mi problema es que una película no es sólo una película. Es un detonante de recuerdos. No sé si os pasa a vosotros también. Pensar en un título para mí equivale a retrotraerme al momento exacto en que vi esa peli, a las circunstancias que la rodearon, a la compañía, a las veces posteriores que la he vuelto a ver...

Pongamos como ejemplo "El imperio del sol". Si no me equivoco, creo que se estrenó a principios de 1988 en España. Yo tenía nueve años y la disfruté por primera vez en los multicines Odeón de Arrecife, que hace mucho tiempo que ya ni existen. Mi padre me dejó en la puerta de esos multicines y, como solía hacer, preguntó al acomodador a qué hora terminaba la sesión para estar allí de vuelta y recogerme. Supongo que el acomodador debió de hacer algún aspaviento indicando a mi padre que se trataba de una función laaarga, de más de dos horas y media. Y yo me quedé allí tan contento, solo, en medio de la sala, rodeado de gente adulta.

"El imperio del sol" me hizo alucinar ya en aquel primer visionado. Aunque imagino que no entendí ni papa del contexto bélico de la historia tan excelentemente narrada por Spielberg, se convirtió de inmediato en una de mis películas de referencia. En los años siguientes, la alquilé cuando llegó al vídeo-club, la vi en la tele, la compré en VHS y después cuando salió en DVD. También, por supuesto, tengo la banda sonora de John Williams, y he revisitado algunas de sus secuencias un montón de veces: el momento en que Jim se separa de sus padres, la llegada de Jim al campo de concentración, el ataque de los Cadillacs of the skies...

Todo esto viene a cuento porque, más de dos décadas después de su estreno, mi percepción de "El imperio del sol" ha cambiado de un día para otro, desde el domingo pasado, que fue la última vez que la vi, al menos en parte. Quién me lo iba a decir... Y aquí estoy pensando en eso: en el poder que tiene una vivencia nueva, cuando es poderosa, para aniquilar con sus circunstancias casi cualquier recuerdo anterior. El del domingo pasado es ahora el recuerdo estrella vinculado a "El imperio del sol", y no porque se trate del más reciente.

Hoy por hoy, los avatares de ese niño interpretado por Christian Bale sólo me remiten a botones de pause, historias incompletas, puertas cerradas y finales postizos. Mal asunto, así que en ésas estoy: intentando hacer algo que modifique y enmiende este recuerdo, que no hay nada más triste que una peli apasionante que se queda a medias.

FUNDIDO A NEGRO

Y en el spin off...

-Late Show with Sam.
-Crítica y entrevista.
-Café vallecano con Fran.