19 Julio 2009

554. Morro alternativo. IN./NOCHE



Es complicado ser benévolo, aunque quiera, cuando te das de bruces contra morros gigantes...

Ayer fui con Batboy a ver "En blanco", obra escrita y dirigida por Eva Pallarés, de quien recordaréis su buen trabajo en "AzulOscuroCasiNegro" (ella era la novia del personaje de Quim Gutiérrez). La obra está protagonizada por Bárbara Santa-Cruz, el canario Álex García y la propia Pallarés, se representaba en la sala La Usina y la entrada costaba diez euros.

Pues bien, no tengo nada contra Eva Pallarés, y Santa-Cruz y García me parecen actores muy talentosos con los que me gustaría currar en el futuro y me apetecía verles en acción, pero... ayer me indigné. Definitivamente, no se puede hacer cualquier cosa en nombre del teatro alternativo, y últimamente me he hartado de encontrarme con otros ejemplos similares: obras nada curradas, con la precariedad como excusa recurrente, que se representan en "salas" más pequeñas que el salón de mi casa y que, sin embargo, cobran entradas de diez-doce euros en absoluto justificadas más allá del ánimo de lucro para con la gente que acude allí con su buena fe.

"En blanco" parte de una idea interesante (la necesidad de superar un amor del pasado para poder avanzar en tu vida sentimental), pero me parece del todo tramposo que no se advierta al espectador que en realidad va a ver una pieza teatral CORTA, que no llega a los cuarenta minutos y por la cual va a pagar una entrada que cuesta diez euros. Viva lo corto, pero siempre que no estafes. A "En blanco" le falta enjundia y la calidad de los actores está por encima de la del texto, pero lo peor es la sensación insuficiente que te deja en el cuerpo, probablemente también, porque no se te avisa de que vas a ser testigo de algo tan breve y con tan escaso desarrollo.

La indignación se agrava más aún cuando estos treinta y tantos minutos los pasas hacinado en una sala infame, terriblemente angosta, donde se ha metido a la peña con calzador para vender hasta la última entrada posible y apenas renquea un mínimo aire acondicionado. Qué calor. Qué agobio. Los actores sudando a chorros y los espectadores como sardinitas en lata abanicándonos con el trozo de cartulina que nos dieron como programa. Con este panorama y por otro lado, incluso llegas a alegrarte de que la obra dure tan poco: así puedes escapar cuanto antes de allí.

Resumiendo: que lo alternativo y lo minimalista siempre que sea honesto y apasionado, ; el morro y la desfachatez, NO. Y lo de ayer en la sala La Usina tuvo más que ver con lo segundo que con lo primero.

FUNDIDO A NEGRO