|
|
07 Julio 2005
31. Tipos de amigos. INT./NOCHE

Dicen que con cada amigo haces cosas diferentes. Hay amigos para comentar pelis o ir al cine. Hay amigos para fumar porros y pillar pedos. Hay amigos con los que sólo chateas o sólo hablas por teléfono. Hay amigos con los que sufres y compartes las penas que siempre genera la producción de un cortometraje. Hay amigos a los que te vincula un algo muy concreto, ya sea tu devoción por la música de John Williams, el hecho de que ambos tengáis acné o una innata animadversión hacia la lechuga... Si yo necesitara un amigo con el que suicidarme, ése sería Froid. Estoy seguro de que él sabría cómo hacerlo de la forma más cinematográfica posible.
Era difícil, pero creo que en Froid he encontrado a alguien que me supera en niveles de pesimismo, apatía, desencanto... A veces hasta alardea de una extraña cicatriz en su muñeca izquierda. Asegura que la cicatriz se debe a que se cortó las venas a los catorce años, en la víspera de su décimo quinto cumpleaños, pero que el asunto no salió bien y acabó cumpliendo los quince en una habitación de hospital. Yo no termino de creérmelo. No sé si bromea o dice la verdad, o si dice la verdad bromeando. A ver si consigo que se deje fotografiar la cicatriz.
Vídeos pornos y papas fritas
Froid me regaló ayer el libro "Error humano", una recopilación de mini-ensayos o vivencias de Chuck Palahniuk. Froid dice que yo soy como un personaje de Palahniuk. En la contraportada del libro, se citan unas palabras del escritor Alberto Fuguet: "Chuck Palahniuk es ver vídeos pornos y comer papas fritas en lugar de masturbarse. Es pagar con tu tarjeta Visa y no tener a nadie a quien llamar después. Palahniuk es la voz que eyacula la psiquis del American almost-psycho, del adicto a la adicción, del tipo que no necesita matar porque ya está muerto".
Hasta anoche, yo no había leído nada de este escritor. Mi único contacto con su literatura se limitaba a la genial adaptación cinematográfica de su obra más famosa, "El club de la lucha" (sí, me mola el cine de David Fincher). Froid sí que me ha hablado mucho de Palahniuk, sobre todo de su novela "Asfixia", una de sus favoritas, y de su protagonista: un tipo que finge asfixiarse con trozos de comida en los restaurantes. Froid fingió asfixiarse un día en el Pans & Company de UGC Ciné Cité con un trozo de bocata de lomo, pero nadie intentó salvarle...
Anoche, antes de dormirme, leí las dos primeras crónicas de "Error humano": una sobre el desfase sexual que se vive en el Festival del Testículo de Montana y otra sobre las descarnadas competiciones de lucha en Iowa. Aún no sé a qué se refiere Froid con eso de que yo soy como un personaje de Palahniuk. Tendré que leer las novelas para averiguarlo.
De momento, me quedo con mi amistad terminal con Froid, con nuestra capacidad para divertirnos engulliendo telebasura o pagando entrada por cosas tan previsiblemente insufribles como "Dirty Dancing 2" o "El escondite". Alguna vez, sin querer, erramos el tiro y nos topamos con una peli decente. Ayer no fue el caso: vimos la cansina "No sos vos, soy yo" (segundo filme argentino que Froid se traga tras "El hijo de Avelladena"; ver Secuencia 25), y nuestra próxima apuesta promete: "El amor es lo que tiene", la de Ashton Kutcher y Amanda Peet.
Hablando de buenas películas, Froid sigue sin prestarme "Kelly la empollona", ese vídeo porno que, según él, no es de género porno sino un dramón universitario en toda regla. "Kelly hace lo que hace simplemente porque es una víctima del sistema estudiantil americano", dice Froid. Pobre Kelly... Ardo en deseos de conocer su odisea por convertirse en una mujer licenciada y autosuficiente.
Vómitos sexuales
Aún no sé qué tipo de amigos son Ale o Christian, pero imagino que son de ésos que se engloban en varias categorías simultáneamente. El martes por la tarde, ellos y yo pasamos un agradable rato en mi vallecano hogar. No sé cómo, pero, entre conversación profunda y conversación profunda, el cine porno se transformó de nuevo en recurrente metáfora.
Haciendo memoria y retrotrayéndonos a nuestras tiernas y curiosas infancias, Ale nos habló de un subgénero desconocido por mí: ése en el que las chicas vomitan mientras realizan felaciones... Qué cosas. Y yo creía haberlo visto todo... Aquí abajo aparecen Ale y Christian en la calle, en una foto (para variar) tomada a traición.

Voy a continuar con la lectura de "Error humano", aunque hasta la página 227 no llegará mi crónica más esperada, la que se titula "El potenciador labial" y en la que Palahniuk detalla los métodos de Brad Pitt para resaltar sus labios durante el rodaje de "El club de la lucha"... Sin comentarios.
FUNDIDO A NEGRO
|
|