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13 Junio 2005
24. Mi vida en colores saturados. EXT./DÍA

En la imagen, María y Rous, las chicas de "Bailad para mí" en un momento de la grabación. A principios de julio, después del estreno de "Vuelco" en Lanzarote, nos reuniremos los actores (las féminas de la foto junto a Ale, Luis, Iñaki y Bernardo) y yo para ver juntos, al fin, el resultado final de este demorado cortometraje.
Me alegré de volver a ver a Luis el jueves pasado en el Cine Capitol. Llevaba puesta su mítica camiseta de "Fuckist", la misma que lucía el día en que le conocí en el Burger King de Puente de Vallecas y con la que también aparece en las fotos de los créditos de "Bailad para mí".

Recuerdo que el verano pasado bromeamos mucho sobre el significado de fuckist, creyendo que se trataba, lógicamente, de un algún derivado de fuck:
-Significa "el más follador", ¿no?
-Qué va, eso sería fuckest.
Acabo de indagar un poco en Google y parece que fuckist es una especie de neologismo que significa: "A person who agressively believes in nothing, often abusively refuting others' beliefs". Vamos, que significa "descreído y, además, capullo". Ja, y Luis sin saberlo.
"Estrela" en amarillo saturado
Ayer proyectaron "Estrela" en el Círculo de Bellas Artes, dentro de las actividades de "Canarias crea" y en una sesión conjunta con otros cortos de directores canarios. Fue un "evento" bastante desangelado, a las seis de la tarde de un caluroso domingo. Y creo que los organizadores promocionaron el asunto más bien poco, así que el público asistente resultó escaso.
El proyector se encargó de saturar muchísimo el look amarillo de "Estrela" y la fotografía de todos los cortos en general, así que fue horrible contemplar aquello. Para colmo, el reproductor de dvd renqueó lo suyo y ocasionó saltos imperdonables, por ejemplo, en el corto de Aarón, "Km37". Loco, menos mal que no estabas aquí en Madrid para sufrirlo.
Un corto chuletada
"Km37" es lo que Aarón llama "un corto chuletada". Lo hizo en una mañana de fin de semana, reuniendo a un mínimo grupo de amigos y llevándoselos de picnic. El resultado es un excelente y muy preciso ejercicio de thriller escalofriante de casi cuatro minutos de duración muy bien empleados.
He visto "Km37" muchas veces y he intentado analizar sus logros, que son abundantes y despiertan mi total admiración. En "Km37", cada plano tiene su razón de ser y dura el tiempo exacto y necesario. El aprovechamiento de la localización y el uso de la música son perfectos, y los cuatro actores, con el gran José Luis de Madariaga al frente, cumplen de sobra. En la captura de abajo aparecen Juanmi y Dayda, caracterizados como ilusos excursionistas.

"Km37" está en la base del nuevo y mastodóntico paso en la carrera de Aarón: la serie "Phenomena", formada por trece capítulos a medio camino entre el documental y la ficción y dedicados, cada uno de ellos, a una leyenda paranormal célebre en Canarias.
La fuerza bruta de Eneko
La proyección de los cortos en el Círculo de Bellas Artes fue soportada con estoicismo por Eneko y Estíbaliz. Eneko pasó el fin de semana en Madrid y, a la salida del Círculo, mientras yo veía el centro de la capital en colores saturados, los tres tomamos algo en el Vips de la Plaza de Neptuno.
El muy bestia de Eneko, aunque hacía poco más de una hora que había almorzado, no tuvo reparos a la hora de introducir en su hormonado cuerpo una hamburguesa con papas. Entre tanto, hablamos de temas trascendentales, como el poderío de las tetas de Rosario Dawson en "Alejandro Magno" durante la secuencia de su coito salvaje con Colin Farrell o los infructuosos intentos de Eneko por parecerse a Brad Pitt.
Estíbaliz nos sacó una bonita foto de recuerdo que debería insertarse entre estas líneas, pero Eneko la borró de mi cámara tras arrebatármela con su fuerza bruta y montar el numerito en el Vips. Podría colgar alguna otra foto suya, pero mi venganza se hará esperar... "¿Para qué quieres una foto?", preguntó él. "Porque si no tengo un recuerdo visual, será como si este momento no hubiera existido", respondí yo. Sonó a excusa patética, pero últimamente tengo un poco esa sensación.
En "Carretera perdida", cuando a Bill Pullman le preguntan si tiene en casa alguna cámara de vídeo, él contesta algo así: "No me gustan las cámaras, prefiero recordar las cosas a mi manera". Es curioso, pero es como si yo me fiara cada vez menos de mi manera de recordar mi vida y necesitara grabarlo o fotografiarlo todo...
Mañana me sacan sangre otra vez. Prometo colgar una foto de la aguja atravesando mi vena.
FUNDIDO A NEGRO
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