22 Julio 2008

439. El concierto de la Conchi. EXT./NOCHE



Fue la otra noche, en el recinto ferial de Vallecas, en el marco de las Fiestas del Carmen que se celebran en el barrio: Conchita en concierto.

Batboy y yo llegamos con el concierto ya empezado, cuando Conchita cantaba "Tres segundos" y eso de "quisiera que ya fuese mañana y saber si me besaste" y luego lo de "que tengo una grieta en el corazón, vuelve". Si ya sé yo por qué me gustan a mí las canciones de esta sabia mujer... Llenando el recinto, abundantes vallecanos que llamaban "la Conchi" a Conchita y que tarareaban sus canciones más bien tímidamente, como si sólo las hubieran medio escuchado alguna vez.

La cosa es que disfrutamos de una Conchita dominando el escenario, con músicos muy potentes a su alrededor y una sencilla pero vistosa puesta en escena, nada que ver con el intimismo de aquel primer concierto al que acudí en el Búho Real. Y ella, por supuesto, irradiando su encanto habitual entre canción y canción. Terminó el concierto con su célebre "Tonta", y en los bises, "Puede ser" y "Nada que perder".

Y después, directamente, risas perplejas. Apenas habían pasado dos minutos desde que Conchita abandonara el escenario cuando, en la otra esquina del recinto, en otro escenario más pequeñito, comenzó a cantar... ¡la Orquesta Tatuaje! Para que la fiesta no decayera ni un segundo. Los chicos de Tatuaje arrancaron sin más dilación con ese gran hit que dice "más, te quiero y quiero más... de lo que tú me das..." y la gente empezó a bailar desaforadamente. Y luego vinieron la de "si yo tuviera una escoba, cuántas cosas barrería", la de "qué lástima pero adiós" y otros tantos éxitos de ayer, hoy y siempre.

A todo esto, mientras la orquesta se entregaba a su público en el escenario pequeñito, allí seguía una muy simpática Conchita, atendiendo y firmando autógrafos a sus fans, adolescentes que la llamaban al grito de "¡Conchiii!" y que, a buen seguro, se habían mostrado igual de entusiastas con la cantante estrella de la noche anterior, la inigualable Melody. Como los gorilas, ¡uuh, uuh, uuh!

Y, en semejante contexto, sin comerlo ni beberlo, a mí me rodeó de repente un corro de chonis bailongas al ritmo de "silenciooo, el amor que tú me diste, silenciooo"...

Y entonces, definitivamente, llegué a la conclusión de que me encanta Vallecas.

FUNDIDO A NEGRO

Y en el spin off...

-Pajarito Diego.
-Los Serrano, de alquiler.
-El amor y las estaciones.
-"Funny games".
-Judías y comendadoras.