30 Junio 2008

432. Vigalondo y el tiempo. INT./DÍA



Conocí a Nacho Vigalondo en no sé qué edición del extinto Imacine (Encuentros de Cine de Maspalomas), en Gran Canaria, allá por 2004. A Vigalondo le habían concedido el premio al mejor cortometraje en cine por "7:35 de la mañana", a mí el de mejor corto en vídeo por "Estrela". Aquel era, recuerdo que dijo Vigalondo, el décimo primer premio que lograba con "7:35 de la mañana"; luego aún llegarían decenas de galardones más y también la nominación al Oscar...

Hace dos años volví a coincidir con Vigalondo en el Festival de Cine CreatRivas, donde yo competía con "Vuelco". Charlamos un rato entre chascarrillos. En aquel momento, él estaba a punto de dirigir su primer largometraje...

El otro día fui al cine con Batboy a ver "Los cronocrímenes", ese primer largo de Vigalondo, el mismito que ha paseado con éxito por festivales del mundo y, sin embargo e increíblemente, tanto le ha costado estrenar en salas comerciales de este país.

Y será que llegué al cine demasiado empanado por culpa del calor atosigante de sobremesa (era la primera sesión de la tarde) o que soy directamente lerdo, pero no tengo claro que haya entendido bien la historia que cuenta "Los cronocrímenes": no sé si me aclaro del todo con el lío temporal de la narración, con los varios Héctors protagonistas y las muchos paradojas horarias. Tampoco me esperaba una película tan austera visualmente ni la deliberdada ausencia de humor en el guión, algo sorprendente teniendo en cuenta los antecedentes de Vigalondo y su propia vis cómica. La cosa es que no sé realmente qué esperaba...

Si intento ordenar mi opinión al respecto, no estoy deslumbrado con este salto al largo de Vigalondo, pero cierto es que la peli me gustó y sorprendió. Es extrañamente distinta, desconcertantemente inteligente, libremente auténtica, enteramente disfrutable durante sus ajustada hora y media de duración. Se trata de ciencia-ficción pura y cotidiana, deshinibida y sin complejos, con planteamiento casi de cortometraje en cuanto a producción (cuatro únicos actores, escasas localizaciones), presupuesto palpablemente reducido e inevitable vocación minoritaria y/o de culto.

Olé por Vigalondo, por su apasionado tesón y por esta nueva e inspiradora hazaña fílmica. "Los cronocrímenes" se ha estrenado al fin. Y pronto habrá hasta remake americano. Corran ahora al cine a ver la original.

FUNDIDO A NEGRO

Y en el spin off...

-Las cronoentradas.
-Yo no puedo.
-El centro sin coches.
-Pasión profiláctica.
-Los buenos momentos.
-Viendo "Welcome".