19 Mayo 2008

422. El cine ingenuo. INT./DÍA



Chico Lee ha revolucionado durante un par de días los alrededores de la puerta 11 de la zona de llegadas de la Terminal 4 de Barajas. En semejante y peliagudo marco incomparable, arrastrándose por el suelo si ha hecho falta, Lee ha dirigido "Welcome", su cortometraje de fin de carrera, protagonizado por unos esforzados Sam y Silvia. Y por allí he rondado intermitentemente, dedicándome a ejercer de eventual "apoyo moral" del primerizo director, brindándole algún que otro consejo deslavazado (y de escasa utilidad) cuando me lo pedía.

El guión de "Welcome" es obra también de Chico Lee, y en cuando me lo pasó para que lo leyera, me di cuenta de que se trataba de una historia original, emocionante y potente, pero bastante cercana a una superproducción cortometrajística: localización inevitablemente repleta de peña incontrolable, niño y ancianas sin experiencia en el reparto, necesaria presencia de extras de acá para allá, personajes en continuo movimiento... Elementos todos ellos que a mí me causarían angustiosas pesadillas. Vamos, que sólo faltaban los dichosos semovientes, digamos un perro y un mosquito con peso en el argumento. Pero Lee, valiente y temerario como él solo, se ha lanzado a la aventura de materializar el guión en apenas dos jornadas y con los medios básicos. Pim, pam, pum.

"Welcome" va de la vida tras la muerte, del amor que sobrevive a la más terrible de las distancias, y su grabación ha resultado una experiencia surrealista y desquiciante, pero divertida y entrañable en el fondo. Me ha gustado observar a Chico Lee, con su energía arrolladora de principiante inconsciente. Me ha recordado a aquellos tiempos en los que, ingenuamente, uno se cree capaz de afrontar cualquier tipo de historia por complicada que parezca; a aquellos tiempos en los que se hace un plano "porque mola", en los que aseguras que es guay saltarte el eje y piensas que los actores son robots programados para reproducir sentimientos a la voz de ya; a aquellos tiempos en los que tienes la certeza de que, aunque la cagues una y mil veces, luego la postproducción hará milagros. Hasta envidia me ha dado, porque a ratos bien que ansío liberarme de mi desencantada cautela, recuperar la inocente virginidad fílmica de los veintidós años, dirigir a lo loco y sin preocupaciones colaterales e inseguras.

Chico Lee ha dirigido "Welcome" como le ha salido del culo, enseñando los gallumbos a la terminal, saltándose a la torera las más enraizadas convenciones cinematográfica, relativizando cualquier obstáculo, irradiando caótico talento en bruto, tirando millas. Mítico. Y está en todo su derecho. Ya le llegará el momento de aprender de errores, de concebir guiones más viables, de pulir sus formas, de mejorar y evolucionar. Ahora, armado con una cámara y un micrófono, hace bien en descojonarse a gusto del cine.

Y conste que creo firmemente que el resultado final de "Welcome" será muy potable. La historia que cuenta tiene poderío, los actores han cumplido de sobra (espléndidos Sam y Silvia, ambos con paciencia de santo y profesionalidad imperturbable) y la Terminal 4 es una localización muy agradecida visualmente.

Veremos, pues. Crearás escuela, Deiv.

FUNDIDO A NEGRO

Y en el spin off...

-El Gallardo.
-Amor y Warhammer.
-Así se hace... "Welcome".
-"Speed Racer".