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12 Marzo 2008
402. La mirada de Gorka. INT./NOCHE

Allá por octubre de 2005, escribí aquí acerca de un guión de cortometraje titulado "Yo sólo miro". Gorka me permitió leer casi en primicia ese guión, escrito por él mismo junto a Gonzalo García. Me pareció un honor y le di mi opinión. Gorka también me contó que quería que "Yo sólo miro" se convirtiera en su primer cortometraje como director, y rodarlo en cine y con un reparto de primera. Le animé a coger fuerzas para la contienda.
La semana pasada, fui con Batboy y con Tole al Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. Allí se proyectaba "Yo sólo miro", dentro de la X Muestra de Cortometrajes de la Comunidad de Madrid, que exhibe las obras subvencionadas por el gobierno de Espe. "Yo sólo miro" se había hecho realidad y se enfrentaba por primera vez al público. Saludé a Gorka fugazmente en la entrada del Cine Estudio. "¿Qué tal?, ¿contento?", le pregunté. "Nervioso", me respondió. Sí que le noté intranquilo, sí.
No tengo mucho que reseñar de los cortometrajes que acompañaban a "Yo sólo miro" en esa sesión concreta de la Muestra (eran "Paseo", de Arturo Ruiz Serrano, "Prométame que va a volver", de Enrique Gandarillas y Eduardo Soler, "Estrella", de Belén Herrera, y "Test", de Natalia Mateo y Marta Aledo; de éstos sólo me interesaron "Paseo", con un infalible José Sacristán, y el fragmento protagonizado por Nadia de Santiago en "Test"), así que mi atención se centró en el esperadísimo trabajo de Gorka.
En su día, el guión de "Yo sólo miro" ya me pareció uno de los guiones mejor escritos que he leído nunca. Independientemente de la historia que se cuenta (una mujer cincuentona y de clase media descubre un día por casualidad que su marido es homosexual y toma una decisión en consecuencia...), el libreto de Gorka y Gonzalo era un ejemplo perfecto de lo que debe ser un guión literario, limpiamente redactado, con acotaciones muy precisas que evocaban vívidamente el ritmo que tendría el corto, el tipo de planificación, el uso de la fotografía... Dos años y pico después, todo aquello que me evocó el guión desfiló ante mis ojos en la pantalla del Cine Estudio.

"Yo sólo miro" es un cortometraje adecuadamente lento por momentos. Gorka ha cuidado con convicción y esmero el hecho de que cada plano irradie la rancia y desasosegante rutina que necesita la historia durante buena parte del metraje: la luz es lúgubre, los espacios reducidos asfixian, la cámara nos brinda encuadres en su mayoría estáticos y el silencio entre el matrimonio (espléndidos Susi Sánchez y Joan Crosas) resulta elocuentemente ensordecedor. El resultado global es tan incómodo y peliagudo como elegante y profesional.
Cuenta además el corto con un miembro de lujo en su equipo: el compositor Ángel Illarramendi, habitual de las películas de Gracia Querejeta, que ha creado para la ocasión una partitura hermosa y sutil, muy medida y nada protagonista, perfectamente integrada en el conjunto. Gorka es uno de los mayores expertos en música de cine de este país, así que no podía ser de otra forma.
Poco más se puede pedir. "Yo sólo miro" funciona, perturba y estremece como desasosegante radiografía del matrimonio y sus mentiras. Y sé que Gorka tenía las ideas muy claras desde el principio. Sé que ha sudado lo suyo hasta ver materializado este cortometraje. Sé que ha esperado mucho también, con lo que se sufre. Contemplar el otro día su airosa llegada a la meta fue justo y emocionante.
Enhorabuena, Gork.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Otra piscina.
-Esbozando "Pajaritos".
-Google Video y yo.
-"Sweeney Todd. El barbero diabólico de la calle Fleet".
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