29 Mayo 2007

308. De cuando Nacho me presentó a Adrien y a Elsa. EXT./DÍA



Ayer había quedado con Nacho a las siete en la Plaza de Neptuno. Llegué, sorprendentemente, más o menos puntual y vi a Nacho a lo lejos. Él charlaba con un chico y una chica. Me fui acercando. Y entonces descubrí que el chico y la chica eran... ¡Adrien Brody y Elsa Pataky!

Nacho y Adrien curraron juntos en "Manolete" y simplemente se reencontraron allí, en pleno Paseo del Prado. No sé qué hacían Adrien y Elsa paseando por el centro de Madrid, pero así era. La cosa es que entramos en el Starbucks de Neptuno, y Adrien y Elsa también. Y entonces Nacho me presentó y les di la mano a ambos, muy simpáticos.

Enseguida, comencé a notar el revuelo que se armaba entre los dependientes del Starbucks. "Ya me puedo morir tranquilo", escuché que decía uno. Qué intensa es la gente. Y qué morro: a Adrien y a Elsa no les preguntaron sus nombres para escribirlos en los vasos...

Mientras Elsa pagaba los cafés, Adrien hablaba a Nacho sobre el motivo de su viaje a Madrid (al parecer, la madre de Brody, que es fotógrafa, expone su obra aquí), sobre la fecha de estreno de "Manolete", sobre su última película... Adrien venía de Belgrado, de rodar "The brothers Bloom", la nueva peli del director de "Brick", Rian Johnson.

Y nada, Adrien y Elsa sonrieron, se despidieron y abandonaron Starbucks con sus vasos en las manos. Y yo, que, a diferencia de los dependientes de Starbucks, no soy nada mitómano ni intenso, no le di casi importancia al asunto y cambié rápidamente de tema. Ja. Es coña. De inmediato, llamé a todos y se lo conté:

¡He dado la mano al ganador del Oscar Adrien Brody y a la mujer más deseada de España!

FUNDIDO A NEGRO