|
|
02 Marzo 2007
279. Los sueños de mis amigos. INT./DÍA

Batboy me robó mis gafas durante un rato. Y se sintió gafapasta, introspectivo, tristón, hacedor de colas en los Cines Verdi, fan de la filmografía de Aki Kaurismaki, autor de un vacuo blog, artífice de cortos pedantes y deprimentes, futuro largometrajista fracasado... Y yo, cegato como estaba, le hice una foto desenfocada.
A todo esto, el otro día, Sam, Son y yo cenamos con Segun, con Patricia y con Carlos Iriart, co-director del NIC (Instituto del cine de Madrid). Fue una velada agradable, aunque la cagué bastante con mis comentarios, pregunté la edad a las damas, etc. También pregunté a Patricia, que es una psicóloga con un método muy particular, a qué cree ella que se debe que la gran mayoría de mis amigos sueñe que camino.
Los últimos en soñarme andante han sido Rober, Sam y Eneko: en el sueño de Sam, yo bajaba la escaleras de su edificio con la silla plegada a mi lado pero avanzando muy lentamente; en el de Rober, aparecía caminando con muletas y sin gafas, y era como si el hecho de andar me afeara, o algo así me contó; en el sueño de Eneko, por otro lado, salía caminando de forma rara y endeble de un cajero y él, que va de monitor de gimnasio por la vida, me ofrecía un tratamiento para fortalecer mis piernas.
Patricia respondió que la explicación es muy sencilla y lógica, que el hecho de que mis amigos sueñen que ando simplemente responde a un deseo, a un anhelo.
"Vaya, pues yo no lo he soñado, pero eso no significa que no lo desee también", comentó Batboy un poco compungido cuando le conté la conclusión de Patricia, aunque luego añadió algo y ya no hubo mucho más de que hablar: "Yo soñaré que vuelas, que es mejor".
FUNDIDO A NEGRO
|
|