30 Enero 2007

267. Puntos débiles. INT./DÍA



Tengo carrete nuevo para mi vieja cámara Polaroid. Y el primer fotografiado ha sido Batboy. Con cotidiano atuendo de paisano, claro, cual Clark Kent o Peter Parker.

El otro día, un ruso borracho nos increpó a Batboy y a mí en un autobús. Con aliento pedo y acento moscovita profundo, el ruso nos llamó gilipollas y nos gritó que nos fuéramos a la mierda antes de abandonar el bus con paso tambaleante. Hay que ver. En muchas ocasiones, Madrid se torna una ciudad inhóspita y sin ley, plagada de potenciales villanos. Y se hacen imprescindibles los superhéroes urbanos como Batboy.

"¿Cuál es el punto débil de Batboy?", me preguntó Pablo no hace mucho. Pues no lo había pensado. Y es que todo superhéroe tiene su particular kriptonita: una debilidad que le vuelve vulnerable, corriente, vencible.

Aún desconozco el punto débil de Batboy, pero permaneceré atento. De momento, me conformo con que me defienda del mal... y de los rusos borrachos.

El otro día, Batboy me defendió incluso de mí mismo. Y de mi tendencia a convertirme en villano de mi propia vida.

FUNDIDO A NEGRO