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22 Enero 2007
264. Mi pánico escénico. EXT./DÍA

-Lunes 15 de enero, 16:35 horas.
Cielo gris. Hace frío. Demasiado ruido (de tráfico y obras) en la Plaza de Chamberí. Mejor grabamos esta parte del guión en la Plaza de Olavide...
Estamos en la calle, grabando "Bifurcación", el cortito que he escrito para el "Desafío FICS" del Festival Internacional de Cine Solidario: dos días de grabación y dos días de montaje. Con lo puesto. Sólo me acompañan Píter con la cámara y los tres actores protagonistas: Sam, Son y Pablo.
Durante la mañana hemos estado grabando planos un poco anárquicamente, a matacaballo. Aquí te pillo, aquí te mato: de esto va el asunto. Cine de guerrilla puro y duro.
No me queda más remedio que establecer prioridades. Aunque me pesa, apenas dirijo a Sam, Son y Pablo. Intento acumular a marchas forzadas todos los planos que necesito para montar algo mínimamente coherente y decente.
Además, sólo contamos con un micrófono omnidireccional sobre la cámara, así que se vuelve primordial que el ruido ambiente (de los coches, la fuente, las obras y demás) no impida que se escuchen con nitidez las frases de los personajes. El raccord de luz diurna es lo de menos. La composición de los encuadres también es secundaria. Hay que grabar y grabar.
Tenemos frío. Se me congelan las manos. Estoy incómodo. Quién me habrá mandado a mí a meterme en este fregao...
-Martes 16 de enero, 12:23 horas.
Grabamos más planos, esta vez en la calle Trafalgar, con el coche de Píter aparcado en doble fila. Un follón.
Un camión comienza a descargar ladrillos a nuestro lado. El estruendo de fondo que se cuela en el micrófono es insoportable. Sam, Son y Pablo repiten sus frases un montón de veces con tal de que se oigan.
Nos reímos por no llorar. A Sam se le ocurre un corto alternativo que podríamos haber grabado para el "Desafío FICS": se vería a Son corriendo por varias calles y callejones, huyendo de algo, terriblemente angustiada; al final se descubriría que, en realidad, Son está huyendo de mí, que la persigo con la cámara; el título del corto: "Pánico escénico".
Hace más frío aún que ayer. Son tirita y me asusto. Ella todavía está convaleciente de su reciente neumonía y me aterra que recaiga por mi culpa.
Hay que concluir "el rodaje" cuanto antes.
-Miércoles 17 de enero, 17:44 horas.
Tras grabar la voz en off de Sam que se escuchará durante buena parte del corto, me enfrento al montaje del corto en EIMA (Escuela Internacional de Medios Audiovisuales), en una sala con varios ordenadores y paredes pintadas de violeta. EIMA colabora con el Festival y la sala es el lugar que se ha acondicionado para que editemos nuestras piezas.
Me presentan a un alumno de montaje de la Escuela, un chico muy majo cuyo nombre no recuerdo, que se encargará de montar mi corto en AVID siguiendo mis instrucciones. Tras digitalizar mis caóticos sesenta minutos de brutos, comenzamos a seleccionar planos... Pero entonces me agobio, me mareo, me asfixio entre las cuatro paredes violetas.
Descubro que soy penoso dando instrucciones a un montador, que necesito tomar yo mismo las riendas del montaje o no avanzaremos... Y, lo que es peor, me percato también de que no tengo demasiado claro cómo quiero montar la pieza. ¿Y si al final "Bifurcación" resulta una puta mierda, una gran cagada? Me sobreviene el pánico. Me falta el aire. Qué yuyu más chungo.
La distensión con la que pretendí enfrentarme a este reto se ha transformado una vez más en un salto sin red hacia el abismo. Quiero escapar, correr como corren los protas de "Bifurcación" en uno de sus planos (ver la foto de arriba), correr como habría corrido Son en el corto alternativo que no grabamos. "Pánico escénico": vaya título más premonitorio.
Por mi cabeza desfila el recuerdo de todo lo logrado hasta ahora en mi trayectoria, y este recuerdo se une al pavor que me generan las expectativas de futuro. Salgo a la calle. No valgo para esto. Pienso en abandonar el Festival. Cojo el móvil: ¿llamo a Pablo para contárselo?, ¿telefoneo a Batboy para que venga a salvarme? Pero no llamo a nadie. A la mierda todo. Soy un cobarde, lo asumo. Me dedicaré a vender cupones de la ONCE. Cualquier cosa con tal de no regresar a la asfixiante sala violeta.
Hablo con Carlos Payá, organizador del "Desafío FICS". Le cuento que no me encuentro bien y que me marcho a casa. Él se muestra comprensivo, amabilísimo. Es un tío increíble y se lo agradezco un montón. "Esto se ha pensado para que lo pasarais bien", me dice, "y si no lo estás pasando bien, pierde su sentido". Pues no, no lo estoy pasando bien.
Carlos me pide que no me preocupe, que relativice el asunto. "Hagas lo que hagas, tu corto estará bien, como siempre", me asegura. Le doy las gracias, pero esas palabras no me ayudan en este momento.
Llega mi taxi. Aclaro a Carlos que necesito descansar un poco y pensar, que ya le diré algo. Este tipo de crisis es habitual en mí durante los procesos de montaje, pero la diferencia es que esta vez tengo testigos presenciando mi arrebato de angustia.
Y me largo en el taxi. "Ese sitio de donde sales... ¿qué es?", me pregunta el curioso taxista. "Es una escuela de cine", respondo. "¿Estudias cine?", me vuelve a preguntar. "Más... o menos", contesto.
-Jueves 18 de enero, 20:09 horas.
Estoy de nuevo en la sala violeta de EIMA. He montado el corto yo mismo en mi propio portátil. Al final, parece que ha cogido forma. Ha quedado una cosita muy imperfecta, muy sucia a nivel visual y auditivo, pero creo que es una pieza digna, fruto de la guerrilla, de las condiciones de grabación.
No quiero tocar el corto mucho más. Es mejorable en muchos aspectos, pero me estoy meando y en EIMA no hay baño en la planta baja ni ascensor para subir al de arriba: es una buena razón para dar por finalizado el montaje y pirarme a casa.
-Sábado 20 de enero, 16:03 horas.
Se proyectan los cortos en una sala/lata de sardinas del Palacio de Congresos de Castellana.
No sé cómo se verá y oirá "Bifurcación" en pantalla grande, así que no he avisado a nadie. Allí estamos los justos, Sam, Son, Pablo, Píter y Batboy, más una pequeña representación malagueña que ha viajado por sorpresa para la ocasión: la infalible Reme, Antonio y su madre y también la mamá de Sam. En la oscuridad de la sala, diviso a Tilo unas cuantas filas por delante de mí y nos saludamos.
Proyectan "Vuelco" y a continuación "Bifurcación". Se ve y oye más o menos. Bueno. Se me quitan los complejos en cuanto descubro otras piezas con las que competimos. Hay fallos técnicos por doquier en ellas. Por lo que se ve, aquí todos las hemos pasado putas.
Respiro.
-Domingo 21 de enero, 21:10 horas.
Gala de clausura del Festival Internacional de Cine Solidario en el auditorio del Palacio de Congresos. Paloma Lago presenta el acto, así que la cosa tiene atisbos de "Noche de fiesta" y nos divertimos. Sam y yo estamos en primera fila. Batboy, Pablo, Píter y la mamá de Sam también han venido.
Se anuncia el premio ex-aequo del "Desafío FICS": para "Como yo", de Alauda Ruiz de Azúa, y "A primera vista", de Diego Sanchidrián, dos cortos correctos que cuentan con el indispensable toque social y solidario que yo me pasé por el forro de mis testículos. Je.
Bromeo con Sam sobre eso. Le mandamos un sms a Son: "¿Cómo aspiramos a ganar en un Festival Solidario habiendo hecho un corto de lo más insolidario sobre una tía muy egoísta que quiere a dos maromos sólo para ella?".
Perdedores pero contentos y aliviados por haber salvado la papeleta, nos marchamos del Palacio de Congresos. Termina el domingo y, con él, una semana de locura e inestabilidad a varios niveles.
Y, cuando regreso a casa en bus, leo un mensaje en mi móvil y me doy cuenta de que, al final de la semana, mi premio es otro bien distinto... Y sonrío al sentirme tremendamente afortunado. Y en equilibrio.
FUNDIDO A NEGRO
Y en el spin off...
-Luis Tosar canta.
-Gracias a Reme.
-Una gala sin ballet.
-Las jijas y sus sinónimos.
-Repitiendo besos.
-Caminando hacia.
-Trío rarito.
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