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08 Agosto 2006
198. Mierdapost. EXT./DÍA

"¿Quién eres?", me preguntó Froid la última vez que nos vimos. Yo acababa de llegar de Cádiz y él fingió no reconocerme con mi look moreno. "Ya, estoy negro como un tizón", dije. "Más bien pareces el ex cubano de Sara Montiel", añadió él. Qué cabrón.
Fue el pasado 12 de julio cuando quedé con Froid para engullir con avidez "Superman returns" en la primera sesión del día de su estreno. Como ya he comentado en más de una ocasión, Froid y yo nos hemos especializado en ver juntos lo que él llama "mierdapelis", esto es, pelis chungas por las que pagamos entrada a sabiendas de que su visionado supondrá, con un altísimo grado de probabilidad, un completo infierno. Porque hay infiernos consentidos que a veces molan si los vives con la compañía adecuada, que se comparten en medio de arrebatos de mucho cachondeo, que se recuerdan tiempo después con una extraña mezcla de repelús y nostalgia. "Esta mierdapeli sólo la podía ver contigo", me aseguró Froid tras abandonar la sala en la que sufrimos aquella vez con "Dirty dancing 2: Havana nights". Y no supe bien qué quiso decir. Con Froid nunca sé qué es un piropo y qué es un insulto, pero ahí radica parte de su gracia.
Por supuesto, a "Superman returns" no fuimos con la idea de tragarnos una mierdapeli, ni mucho menos. No era un día para eso. Todo lo contrario: ansiábamos disfrutar con una película que habíamos esperado como agua de mayo, de cuyo germen hacía años que leíamos rumores y noticias y que al fin se había convertido en realidad. Creíamos de verdad que nos encantaría este regreso del superhéroe por antonomasia de la mano de Bryan Singer. Y lo peor y más terrible es que, sin querer y soprendentemente, casi nos topamos con una mierdapeli.
Es evidente que "Superman returns" no puede etiquetarse como una mierdapeli al uso. No cumple los requisitos básicos. Está excelentemente rodada, escrita como un claro homenaje a las dos entregas de "Superman" que dirigió Richard Donner y bien interpretada por todos sus actores, pero es esta calculada corrección general la que, a efectos prácticos, consigue que la película resulte tan desangelada, soporífera e irritante como la peor de las mierdapelis que nos hemos tragado Froid y yo en nuestra trayectoria conjunta como cinéfilos autodestructivos. Y creo que la más horrible fue "A todo gas 2" o una de ésas...
Quizás exagero, pero es que "Superman returns" nos decepcionó en grado sumo, tanto que al salir del cine ni siquiera teníamos ganas de comentar nuestra decepción. Así que Froid y yo recorrimos un par de kilómetros sin apenas decirnos nada... Puede también que, del verano pasado a éste, nuestra amistad se haya vuelto desangelada y soporífera, como el propio filme de Singer. Es lo malo de las amistades asociadas a mierdapelis, que corren el riesgo de transformarse en mierdamistades. No pasa nada. A Froid, que es muy propenso a utilizar el prefijo "mierda-" delante de cualquier palabra ("mierdacoche", "mierdahamburguesa", "mierdaniño", "mierdapaja"...), le gusta el término "mierdamistad"; de hecho, lo pronunció él por primera vez un día que casi nos tiramos de los pelos. "Lo nuestro es una mierdamistad", dijo. Y se quedó tan ancho. Al fin y al cabo, en muchos momentos, las mierdamistades son tan disfrutables como las mierdapelis.
Y es que Froid y yo nos parecemos mucho, pero, desde su primer acto, nuestra amistad está mal escrita, repleta de morralla y de puntos de giro estúpidos, penosamente interpretada, montada a trompicones, como las películas malas. No se sabe si esto es una comedia mema o un drama con atisbos de intensidad. Y carece de final aparente, algo que, mira por dónde, también le ocurre a "El disputado himen de Amy", el guión porno que Froid empezó a escribir hace tiempo. "¿Has terminado de escribir el guión?", le pregunté. "No, ya no me divierte, y además estoy atascado, no sé cómo terminarlo, falla el final", respondió. No es nada fácil escribir el final de una mierdapeli porno...
Estos días, Froid se encuentra soportando sus mierdavacaciones familiares en Benidorm, como todos los años. Hoy se ha conectado al Messenger desde un cíber y ha despotricado un rato contra todo lo que le rodea. "Benidorm huele a pis de gato", me ha contado. Y debe de ser que le he pillado con la guardia baja, porque me ha dado permiso para publicar una foto suya, la de arriba, aunque sea de espaldas. "Haz lo que quieras, no leo tu mierdaweb", ha dicho.
Pásalo bien, Froid. A pesar de Benidorm y del olor a pis de gato. Y, aunque no leas esta mierdaweb, mándame una mierdapostal. Y que vivan las mierdamistades.
FUNDIDO A NEGRO
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