04 Agosto 2006

197. Cinco verdades sobre Tilo. EXT./NOCHE



El otro día, tras mucho aplazar nuestro encuentro, quedé al fin con Tilo. Y, a lo largo de la noche, pude observar unos cuantos y jugosos "tilismos":

-Tilismo número 1. En interiores, hay que dar la vuelta a la gorra. Inexcusablemente. Me percaté de ello cuando entramos en el Vips de la Plaza de los Cubos, donde cenamos. Al atravesar el umbral de la puerta, Tilo recolocó su gorra, dirigiendo la visera hacia atrás. Al salir, volvió a colocar la visera hacia delante.

-Tilismo número 2. Tilo asegura que sólo es capaz de mentir por dos razones: para evitar discusiones con las que se aburriría y por mero y simple entretenimiento. "¿Tú me has mentido alguna vez?", me preguntó. "No, bueno, quizás una vez, no sé si mentí del todo, pero sí exageré al menos", respondí. "¿Seguro? Yo creo que es ahora cuando me estás mintiendo al decir que exageraste", contraatacó él. Pues vale.

-Tilismo número 3. En materia de expresiones y frases hechas, Tilo detesta que cuando alguien descuelga el teléfono, diga: "¡Dímelo!". También odia la archimanida expresión "va a ser que sí/no". En esto último coincidimos. "En mi caso, tampoco aguanto a la gente que empieza todas sus frases con 'la verdad es que", añadí. "Ah, pues yo digo mucho 'la verdad es que", contestó Tilo.

-Tilismo número 4. Cuando Tilo camina a mi lado por la calle, tiende a agarrar uno de los mangos de empuje que sobresalen del respaldo de mi silla. Mola. Lo comprobé mientras él, Pablo y yo nos dirigíamos hacia la terraza de la Taberna Areneros, en la que ahora trabaja Martita. En la terraza hablamos apasionadamente de las novelas de Jane Austen, de "Tu vida en 65 minutos", de las cremas que anuncia Maribel Verdú y que parecen tan milagrosas... Y Pablo y yo preguntamos a Tilo por "Real pets", la serie infantil, de los creadores de "Los lunnis", que está editando actualmente. Tilo se divierte con este curro, más aún sabiendo que, tal y como demuestra la foto de abajo, Fly, una de las mascotas de la serie, se acerca de vez en cuando a la sala de montaje y le ayuda en eso de manejar el ratón y pegar planos.



-Tilismo número 5. A colación de "Clases particulares", el magnífico corto de Alauda que Tilo montó y que hace poco vieron Cucún y Pablo en mi casa, hablamos de los besos. Tilo me comentó que, hace unos años, a él le ocurría lo mismo que a la protagonista del corto: no sabía besar. Pero Tilo recibió sus propias clases particulares, aprendió y ahora asegura ser todo un experto. A continuación, su fórmula secreta: "No salivar mucho, que eso es un asco, y besar lentamente, sin querer comerte la garganta con la lengua desde el principio. Tampoco hay que desatender las comisuras, que son el portal perfecto para ir besando otras partes de la cara: los ojos, las orejas...". Ah. Vale. Tomad nota.

Próximamente, más "tilismos".

FUNDIDO A NEGRO