|
|
02 Agosto 2006
196. Real good looking boy. EXT./DÍA

El jueves acompañé durante un rato a Cucún en la cola de entrada al concierto de The who. Cuc, que para estas cosas en un fan pelín histérico, quiso asegurarse un lugar en primera fila, así que llegamos al Palacio de los Deportes ¡unas cinco horas antes del concierto!, cuando por allí, torrándose bajo el sol infernal, no había más de cuatro gatos, igual de ansiosos que Cucún, luciendo sus típicas y previsibles camisetas con el símbolo mod.
Con este panorama, nosotros casi comenzamos a formar la cola, en la que Cuc, como podéis observar en la foto de arriba, ocupó su puesto entre un tipo barbudo y gafapasta y otro que no encontró entretenimiento mejor que ponerse a leer "El código Da Vinci" sentado en el suelo y con los cuarenta grados que estaban cayendo (hay gente pa tó). Y, durante la espera, fue inevitable evocar otro concierto bien distinto al que Cucún acudió hace ya trece años, cuando él tenía once, en el mismo Palacio de los Deportes (bueno, en el Palacio de los Deportes de antes de incendiarse).
Y es que, allá por octubre, en la secuencia 60, publiqué el siguiente documento, una entrada para un concierto de Spice Girls, sin atreverme a revelar el nombre de su dueño:

Como si esto fuera un capítulo de "Lost", donde los interrogantes se resuelven (si es que se resuelven) mucho tiempo después de plantearse, es hora de desvelar que fue Cucún quien cantó y bailó "Wannabe" cuando no era más que un tierno pre-púber. Y eso, quieras que no, debe marcar...
Hoy, a pesar de tan amarga experiencia, Cuc es un chico normal, equilibrado, sensato, cabal. Ha conseguido sobrevivir a su época de fan de Mel C y ha refinado enormemente su gusto musical desde entonces. No pasa nada, todos tenemos un pasado. Yo, por ejemplo, de pequeño fui a un concierto de Miliki y Rita Irasema y a punto estuve de acudir a uno de Leticia Sabater una vez que actuó en Lanzarote, cuando ella era cantante. Ay. No sé qué ocurrió para que al final me quedara sin disfrutar del recital de Leticia, quizás se agotaron las entradas. Es que, en Lanzarote, de toda la vida ha habido mucho fanático de Leti... En fin, que aquí estoy, afrontándolo, confesándolo.

Volviendo a The who, cuando me cansé de achicharrarme al sol, regresé a casa y dejé a Cucún sufriendo en la prematura cola. Antes de conocer a Cuc, la música de The who a mí ni me iba ni me venía, por lo que ni se me pasó por la cabeza la idea de comprar una entrada para el concierto. Ahora, él ha conseguido que escuche habitualmente canciones como "Behind blue eyes" o "Substitute". Y hasta me gustan. Aunque ya tengo mi propia e indudable canción favorita de The who...
Unas horas más tarde, Cucún me llamó desde el Palacio de los Deportes y a través de su móvil escuché en directo la canción que The who interpretaba justo en ese momento: "Real good looking boy", una que compusieron no hace mucho como tributo a Elvis Presley.
"Real good looking boy" es mi canción del verano, la que siempre me recordará al 27 de julio de 2006, al día de la cola en el Palacio de los Deportes, a mis convulsos estados de ánimo en este estío especialmente extraño. Hay conciertos que forman parte de tu vida aunque no hayas asistido a ellos, aunque sólo hayas estado un rato en la cola de entrada, aunque no hayas escuchado más que una canción a través de un teléfono móvil.
Aish. Últimamente estoy tontísimo con esto de emocionarme por cualquier cosa. Ni que tuviera la regla. Dejemos que suene "Real good looking boy"...
You make me feel like I'm a real good looking boy.
I feel I'm a real good looking boy.
That's a real good looking boy.
That's a real good looking boy.
FUNDIDO A NEGRO
|
|