12 Abril 2005

04. Pollo a la coca-cola. INT./NOCHE



Una foto destinada a subir la audiencia de este humilde diario. Además, y siempre pensando en los queridos lectores, la instantánea constituye un didáctico pasatiempos. La respuesta a la pregunta es bastante evidente, pero no vale acercarse demasiado al monitor.

Ellos son Azucena y Chispa, protagonistas de "Globos", en un momento de supino esfuerzo actoral y entrega absoluta a sus personajes. Muy pronto podréis ver en Madrid este gran corto no recomendado para menores de 13 años. Por tanto, no vengáis aquellos que seáis menores.

Saludos a Chispa, que demostró su impecable percha el viernes en Medina del Campo, y muchos ánimos a Azu, a quien esperamos ver muy pronto.

"Vuelco" en las ondas

Hoy hemos estado en Radio Círculo, donde nos entrevistaron a Nacho, a Paloma y a mí en el programa "Cine Corto". Marta nos acompañó para interpretar los signos de Paloma. Creo que no me puse demasiado nervioso, aunque alguna gamba metí.

Nacho aprovechó para dejarme escuchar su gran última creación en su prolífica faceta de rapero-hiphopero, un tema titulado "Rock the mic". Aunque no soy entendido en el género, las composiciones de Nacho que he escuchado me resultan sorprendentes, con triples y cuádruples voces (todas cantadas por él), letras curradísimas (en inglés, además), juegos de palabras y demás retruécanos que consiguen un acabado en apariencia casi profesional, que podría escuchar cualquier día en la MTV sin que me pareciera para nada fuera de lugar. No sé, el chico dará el campanazo pronto. En este enlace podéis escuchar algunas de estas canciones, y otro día hablaré de Indigo, su transgresor grupo rockero.

Lo que come Virginia

En minutos de desidia, he acabado hojeando el absurdo regalo (léase "broma sin gracia") que me hizo Virginia en mi cumpleaños: un libro muy memo titulado "¿Entiendes de cocina? Lo que comen los gays". Muy graciosa ella... Andaluza tenía que ser.

Virginia es una de esas chicas treintañeras y solteras, despendoladas en su justa medida, a las que les gusta ser mujer y caminan por la calle con una sonrisa de oreja a oreja que uno no sabe a qué diablos se debe. Es decir, que lleva una de esas vidas perfectas que me irritan en grado sumo. Bebe no sé cuántos litros de agua al día (me ha sobrevenido una arcada mientras lo escribía); se cocina ella misma deliciosos, sanos y ligeros platos inspirados por su alto conocimiento en materia de nutrición; ama las infusiones; se pirra por la fruta fresca; se hidrata la piel cada día; y toma el sol mañanero de forma abundante, entre otras repelentes actividades diarias. Vamos, que su camiseta favorita es una en la que puede leerse. "Yo amo la lechuga y ella me ama a mí". Y digo yo, ¿esto cómo se hace? Porque aparte de sentirme incapaz, mi cuerpo acabaría exhausto al final del día. Demasiado para alguien como yo, adicto a la tristeza, al desorden, al caos y, en definitiva, a la autodestrucción.

El libro en cuestión, con el que la sana andaluza no sólo se mofa de mis nefastos hábitos alimenticios sino que osa dudar de mi heterosexualidad, es de las cosas más estúpidas que he tenido entre mis manos (ya es decir), y su utilidad es igual a cero. En su índice aparecen recetas como "Mostachones de piñones", "Arroz para verduleras", "Natillas para bolleras", "Tiramisú eréctil", "Tarta petarda de nata", "Buen rollito de carne" o "Penne rigate con aguacate".

Eso sí, hay una receta que me ha interesado especialmente: ¡Pollo a la coca-cola! ¿Mande? Pone que hay que freír el pollo en una sartén con un sofrito de no sé qué y luego echarlo en una olla con ¡una lata de coca-cola! que lo cubra todo. ¿Y esto a qué sabe luego? Me pregunto si se podrá usar coca-cola light...

En fin, que, para colmo, el regalo de Virginia contó con segunda parte: otro libro mucho más sesudo titulado "Cocinar es fácil". Y se queda tan pancho el que le puso el título... No, cocinar NO es fácil. Y ya puestos, casi prefiero el primer memo-libro.

Bueno, ahora que lo leo, el "Penne rigate con aguacate" parece fácil de hacer... Lástima que no me guste el aguacate.

FUNDIDO A NEGRO