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19 Junio 2006
180. Al fontanero Antonio. EXT./DÍA
Hace unos días, un mensaje en el contestador de mi teléfono fijo perturbó mi paz cotidiana. En el mensaje, un señor con voz de cincuentón fumador y estresado me explica lo siguiente:
"Sí... Antonio, que abajo... en la tienda de José Paulete todavía sigue cayendo agua, así que a ver si puedes venir a verlo, porque esto no se ha... no se ha quitado todavía... Yo no sé si será ahora del primero o de dónde, pero sigue cayendo agua, así que tendrás que venir a verlo... Venga... hasta luego."
Sopesé la posibilidad de que el autor del mensaje fuera el gracioso de Nacho poniendo una de sus habituales voces, pero, al día siguiente, un segundo mensaje terminó con mi sospecha. En esta segundo mensaje, habla una mujer también mayor, con pinta de estar agobiada de cojones:
"Oiga, mire, por favor, llamo al señor fontanero Antonio... Me dijeron que si no había venido a la una... Es que donde estuvo ayer, en la calle José Paulete... uuummm... ha salido el agua y me dijeron que si a la una no había venido él, que le llamara... Entonces yo le llamo, ahora que él que haga lo que quiera. Es que mi hermano que es el que estaba de encargado, o sea, que estaba con él haciéndolo... no está. Entonces me ha dejado el recado de que le llamara yo a la una o así. ¿Vale? Gracias..."
A todo esto, he de aclarar que cuando salta mi contestador, se escucha una voz robótica que grabé a partir de un cutre simulador de tonos de Internet y dice sin lugar a equívocos: "Éste es el contestador de Roberto, deje su mensaje después de la señal". Debe de ser que al cincuentón fumador y a su agobiada hermana les parece que dice: ´"Este es el contestador del fontanero Antonio, quéjese de su avería después de la señal"...
De todos modos, lo peor es que mi angustia por la gotera de la calle José Paulete se ha vuelto insostenible tras un tercer mensaje, de nuevo a cargo de la señora agobiada, que esta vez ya se expresa casi al borde de las lágrimas:
"Oiga, por favor, mire, llamo a casa del señor Miguel pero para que avise a Antonio, que tienen una avería aquí en la calle José Paulete. ¡Y no han vuelto! ¡Y está abierto todo! A ver si hacían el favor de venir..."
Si es que estoy por ir yo a la calle José Paulete con mi caja de herramientas, pero temo encontrarme con la señora con el agua al cuello y a punto de ahogarse. En cualquier caso, como quiero que esta web, día a día, evolucione en su vertiente de servicio público, desde aquí, y porque estoy seguro de que el fontanero Antonio me lee (ja), denuncio la situación y exijo una solución inmediata para la gotera de la calle José Paulete. Que no puede ser, Antonio, que no tienes vergüenza ni corazón de persona humana.
Eso sí, si os surge algún problema de fontanería en casa, ni se os ocurra contratar los servicios del fontanero Antonio, que os hará un estropicio (a la señora de los mensajes se lo dejó todo abierto) y desaparecerá tras haberos proporcionado un teléfono de contacto falso que en realidad es el mío. Y no me apetece que luego me tengáis en un sinvivir con vuestros lloros quejicas en mi contestador...
FUNDIDO A NEGRO
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