09 Mayo 2006

162. Nacholete. EXT./DÍA



He encontrado en una carpeta olvidada las fotos que Fede hizo a Nacho y a Paloma allá por septiembre de 2004, semanas antes del rodaje de "Vuelco". Fueron unas fotos que improvisamos en la explanada de la Estación Sur de Méndez Álvaro, sobre todo con la idea de contar con algunas imágenes que ilustraran la nota de prensa que enviaríamos poco después anunciando la filmación del corto en Tenerife.

En la foto de arriba, Nacho tenía dieciocho años. Ahora tiene veinte y, tras "Otros días vendrán", "Vuelco" y la obra teatral "Armengol", se enfrenta al que creo que es el mayor desafío de su breve pero muy sólida carrera como actor ante las cámaras: interpretar a un joven Luis Miguel Dominguín en "Manolete", la flamante producción de Andrés Vicente Gómez que en estos momentos dirige Menno Meyjes en España.



Meyjes es un tipo con curriculum extraño, vinculado a Steven Spielberg a través de los guiones de "El color púrpura" o "El imperio del sol", y, por otro lado, a estas alturas ya sabréis que el reparto de "Manolete" es de campanillas: Adrien Brody, Penélope Cruz, Juan Echanove, Santiago Segura, Josep Linuesa... Y, junto a todos ellos, Nacho afrontando la delicada tarea de dar vida a un personaje real y muy recordado en este país: ¡el padre de Miguel Bosé ni más ni menos!

"¡Esta peli la verá Spielberg!", le dije el otro día a Nacho refiriéndome al seguro estreno de "Manolete" en Estados Unidos y a la relación amistosa que muy probablemente conservan Menno Meyjes y el director de "E.T. el extraterrestre". "Y lo mejor será que Spielberg se interesará por la filmografía previa del chico que interpreta a Dominguín ¡y entonces verá 'Vuelco'!", añadí con regocijo. Lo sé, lo flipo demasiado.

Nacho se lo está currando: se ha documentado mucho sobre Dominguín, ha visto vídeos suyos... Y en algunas secuencias lucirá incluso traje de luces. Ahí, marcando paquete... Conozco a varias y a varios que pagarán sin duda la entrada para contemplar el espectáculo. Ja. Nacho, prométeme la exclusiva de tu primera foto con atuendo de torero.

Y, entre tanto, Nacho crece, se hace mayor, y a buen seguro se comerá con papas a Adrien, a Pe y a quien sea que le pongan delante. Cuando llega la hora de los retos grandes, los que impresionan, los que acongojan, los que te colocan al borde del precipicio, no hay más cojones que enfrentarse a ellos. Para mí también se avecinan unos cuantos desafíos de ésos que quitan el sueño y provocan diarrea incontenible... Seré optimista por esta vez: tomaré aliento y brindaré por los retos venideros, por lo mucho que significan, por el largo tiempo que los he estado esperando...

Ay, mierda, me acabo de atragantar con el champán.

FUNDIDO A NEGRO