|
|
06 Abril 2006
146. La amenaza periodontal. EXT./DÍA

Si podéis evitarlo, no tengáis jamás un amigo dentista. Ni siquiera un amigo que estudie Odontología, como Cucún. Y si no, mirad con qué fotos me tortura en pos de que no descuide mi higiene bucal... "Te puede pasar a ti" es el eslogan de su implacable campaña de prevención.
Nadie está libre de sufrir periodontitis: es una de las verdades universales que he aprendido gracias a Cuc. La periodontitis se origina por la inflamación progresiva de las encías, que es consecuencia, a su vez, de la acumulación de placa y sarro. Y provoca infecciones y la terrible posibilidad de que vuestros dientes se aflojen y finalmente se caigan... Lo he explicado muy mal, pero, lo diga como lo diga, es igualmente pesadillesco.
Para evitar la periodontitis, nada mejor que enjuagar vuestras bocas antes de dormir con un colutorio de clorhexidina. El otro día compré un bote de esa cosa, bien asesorado por Cucún. "Pero no lo uses todos los días, porque tiñe los dientes", me advirtió. ¿Mande? ¿Cómo es eso? Debo enjuagar mi boca con un líquido rojizo de sabor repulsivo para prevenir la periodontitis pero, al mismo tiempo, fomento que se amarilleen mis dientes... Qué divertido. O sea, que hay que elegir lo que uno prefiere: dientes amarillos o dientes flojos. Pues no sé yo... Abajo, Cucún fotografiado en una rampa mecánica del Hipercor mientras pensaba en las ventajosas propiedades de la clorhexidina.

Cucún se encarga de destruir paulatinamente mis pánfilas creencias en torno al universo de los dientes. "No seas iluso, los dentífricos blanqueadores no sirven para nada", me soltó hace poco y sin tener en cuenta el daño moral que me estaba causando. ¡Pero no puede ser! ¿Es que no existe nada auténtico en esta vida? Luego Cuc se queja de que todo el mundo le pregunta lo mismo una y otra vez: "¿Cuánto cuesta un blanqueamiento dental?". Creo que incluso yo se lo pregunté el día en que nos conocimos. La respuesta: unos trescientos euros, pero los blanqueamientos no son nada aconsejables para la salud de vuestros dientes a largo plazo. Que lo sepáis.
No hace mucho, hablaba con Sonia de la imperiosa y sana necesidad de relacionarnos con gente que no tiene nada que ver con el cine y sus alrededores. Y es que, a menudo, experimento la asfixiante sensación de que en mi endogámico grupo de amigos sólo hay directores de cortos, guionistas, actores, técnicos varios y cinéfilos empedernidos. Y, así, en mi derredor sólo se habla de rodajes, subvenciones, festivales, proyectos... Qué hartura. En este contexto, Cucún es el necesario soplo de aire fresco y odontológico, la voz crítica y discordante: alguien muy poco impresionable en lo que a pedanterías cinematográficas se refiere y siempre dispuesto a derribar, apenas con un simple y acertado comentario, mi estúpido, atormentado y, por momentos, pretencioso pedestal de aspirante a "artista/autor".
"Con la de profesiones que hay en el mundo, ¿por qué alguien querría ser dentista y tener que hurgar en dientes podridos que están dentro de bocas asquerosas y malolientes?", le pregunté el otro día a Cuc con ganas de picarle un poco. "Por la misma razón por la que alguien querría dirigir cortos de mierda", respondió. Pues también es verdad...
FUNDIDO A NEGRO
|
|