29 Abril 2005

09. Regreso desde el paraíso. EXT./NOCHE



Arriba, mi desenfocado reflejo en el espejo en mi última mañana en Canarias, después de dormir cuarenta y cinco minutos y poco antes de pillar un taxi que nos trasladó al aeropuerto de Gran Canaria, desde donde viajamos a Tenerife y de ahí, de nuevo a Madrid.

El termómetro de la gran jungla me ha recibido sobrepasando los treinta grados y aún no coordino demasiado bien mis pensamientos tras estos cuatro días cansados pero gratificantes. Cuesta resumirlos, aunque supongo que debo afirmar que los estrenos de "Vuelco" en Tenerife y Gran Canaria han sido un éxito.

Ahora se me agolpan los recuerdos: aeropuertos, entrevistas aquí y allá, plastas de maquillaje en la cara, mucha gente en ambas proyecciones, Nacho tocando la batería en el "Quasquías", Paloma firmando autógrafos por doquier y toneladas de elogios que he decidido acoger con reservas. Pinchad aquí y leeréis una muestra: una crítica que me ha hecho enorme ilusión.

La gente nos ha brindado abiertamente su generosidad, volcándose con nuestro vuelco y, alrededor, sólo hemos encontrado muestras de encanto y amabilidad. Nacho, Paloma y yo hemos sido arropados por el equipo tinerfeño de "Vuelco", con Ana y los cuatro fantásticos de El Cielo Digital a la cabeza.

El trabajo de Cristi, Calato, Teddy y Floro en la organización de la rueda de prensa y de los estrenos ha resultado impecable. Han cuidado con mimo cada detalle y, especialmente, nos han tratado a nosotros como reyes. Infinitas gracias a ellos desde aquí; también a David, a María Jesús y a todos los que nos acompañaron en algún momento.

Entre mis reencuentros, me alegré de volver a ver a Felipe, Jonay, Evita la mítica, Juanmi (¡y al fin conocí a Dayda!), Luis, Marta, Arminda, José Víctor, Virginia, Junior, Josito... Por descontado, pasé buenos ratos con Aarón (ánimo con "Phenomena", loco), con quien además compartí suplicio ante la cámara en una entrevista que nos hicieron a ambos en el Hotel Mencey para un programa de Televisión Canaria. Y tampoco me olvido del capullo de Nau, de Oriola, de mi madre, de mis tías Rosaura y Milagros...

Voy a intentar dormir. Tras este viaje, no sé bien si he ganado confianza con respecto al resultado final de "Vuelco", pero sí hay algo que tengo claro: creo un poco más en el ser humano.

FUNDIDO A NEGRO