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06 Mayo 2005
11. Es que parece que estás amargado. INT./NOCHE

En la foto, Aarón en un montaje genial perpetrado por Juanmi. No contaré los secretos de este gran montaje; sólo diré que cuando hice algunas preguntas, recibí respuestas de Aarón en plan "y luego Juanmi me reconstruyó el culo". Ja. Sin comentarios.
Por cierto, a Juanmi supongo que tengo que agradecerle una de las reacciones más míticas que se han producido ante el visionado de "Vuelco". Se acercó a mí, colocó su mano derecha en mi hombro derecho y, con tono afectado, pronunció las siguientes palabras: "Muy bonito el corto, pero tú eres un poco homosexual, ¿no?". Juas. Y es que, según Juanmi, "Vuelco" es un corto "muy mariquita".
Atención al careto a lo Dalí de Aarón en la superfoto. Estoy convencido de que el loco sería un gran actor, pero él no se deja descubrir. Con lo bien que le quedaría alguno de mis personajes pastelosos... Uno de chico canario atormentado e inseguro que se pregunte diariamente a qué huelen las nubes del cielo azul del Puerto de la Cruz. En fin, no sé qué hago perpetuando opiniones como las que mantienen sujetos impresentables como Eneko, que dice que mis cortos van de gente que se pregunta por el olor de las nubes o por el peso de una gota de agua...
Aprovecho para enviarle desde aquí muchos ánimos y mucha suerte a Aarón con "Phenomena", esa serie ya convertida en un esfuerzo de producción insólito en Canarias. Arrasarás, loco, y me alegro enormemente de haberte ayudado en lo posible a sembrar la semilla con los guiones. ¡"The experiment" nos espera!
Mi vida es una mierda
Ayer se publicó en La Provincia una entrevista que me hizo Luis Roca hace unos días. Agradezco mucho a Luis sus palabras y que me considere "el más interesante director canario surgido después del cambio de siglo". Me apabulla, pero infinitas gracias.
La cuestión es que una de las respuestas de la entrevista ha chocado en mi entorno familiar. Luis me preguntó "¿Cómo se ve la vida desde una silla de ruedas? ¿Cómo te enfrentas a esta situación?", y yo intenté responder con sinceridad, sin dar demasiadas vueltas:
"Pues se ve en plano contrapicado... No sé, intento pensar en ello lo menos posible, a pesar de vivir en una sociedad plagada de prejuicios y de barreras de todo tipo, donde a veces te tratan como si una discapacidad física equivaliera a un retraso mental y donde parecen empecinados en colocarte siempre en medio de una carrera de obstáculos. Mentiría si dijera que mi vida es plena y maravillosa. Pues no, mi vida es una mierda en muchísimos aspectos; es complicada, agotadora y muy frustrante, pero creo que de momento tengo las suficientes motivaciones como para tirar hacia adelante. Ya no me hago preguntas que sé que no tienen respuestas, así que simplemente intento que mi discapacidad repercuta lo menos posible en las metas que me propongo en cada momento".
La llamada de mi madre no se hizo esperar. "¿Cómo que tu vida es una mierda?", preguntó airada desde el otro lado del teléfono. "A mí la entrevista no me gusta. Es que parece que estás amargado... Y ¿por qué usas palabras tan raras? ¿Y por qué te sacaste una foto con la ropa tan arrugada?", añadió. Jeje.
Entiendo que a mis padres les haya chirriado el uso de un término como "mierda" para referirme a una parte de mi vida, pero es absurdo que intente explicar una respuesta como la que di a esa pregunta. No me identifico con los cantos a la vida que aparentemente hacen algunas personas con discapacidad, que además exhiben con sonrisas de oreja a oreja su felicidad y sus existencias plenas o claman a los cuatro vientos que no pasa nada por sufrir alguna discapacidad. ¿Cómo que no pasa nada?
Respeto a esta gente, y no digo en absoluto que mientan, pero a veces tengo la sensación de que falta poco para que se instaure el día del Orgullo Discapacitado, una jornada en la que las calles del centro de Madrid se llenarán de carrozas y discapacitados alardeando de sus sillas de ruedas, de sus muletas o de sus miembros amputados. Una cosa es protestar y reivindicar todos los derechos del mundo y más, pero sólo faltaría que alguien me haga creer que ésta es una forma deseable de vivir. Pues no, señores, es una (pitido para proteger a los menores) puta mierda.
A todo esto, podéis leer la entrevista completa aquí. La foto me la hizo Píter el martes en el sofá de mi salón. Estoy desenfocado, para variar.
Cosas del polen
Por lo demás, transcurren días alérgicos. El polen sobrevuela a mi alrededor, y me pican los ojos y estornudo a menudo. "Vuelco" comienza su andadura internacional en el Florida Deaf Film Festival y estrenaremos en Lanzarote el 30 de junio.
Para colmo, el dermatólogo me ha prohibido exponerme al sol mientras dure mi tratamiento con Flexresan. Me siento como el hijo de Nicole en "Los otros". A lo mejor, éste es el verdadero motivo por el que Nicole no quería que sus hijos tomaran el sol, porque les estaba dando Flexresan... Cualquiera sabe.
Hablando de Nicole, si aún estáis a tiempo, no os perdáis "Reencarnación (Birth)", una de las pelis más tristes y sobriamente estremecedoras que he visto en mucho tiempo, casi a la altura, en nivel de perturbación, de mi dramón favorito del año pasado: "Casa de arena y niebla". Ese desenlace con Nicole en la playa me dejó mudo unos cuantos días, por mucho que Froid me incordiara a la salida del cine. "¿Pero al final el niño es su marido o no?", me preguntó en un intento de romper mi silencio. Vale, Froid, lo has conseguido, la próxima vez iremos a ver "Un canguro superduro".
Y, con la llegada del buen tiempo, a Ikari se le ha pasado su último y duradero enfado. Hablamos hace unos días, aunque en la conversación abundaron las pullas directas en torno a mi tóxica forma de ser y de comportarme como amigo.
Un día de estos colocaré una etiqueta en mi frente: "Producto altamente nocivo. No ingerir, no inhalar. Manipúlese con prudencia y paciencia. En caso de contacto con la piel, acuda urgentemente al hospital más cercano". Avisados estáis.
FUNDIDO A NEGRO
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