22 Enero 2006

114. Cosas de familia. EXT./NOCHE



Horas después de rodar los últimos planos de "Vuelco", los integrantes del equipo canario y los del equipo madrileño nos separamos en el tinerfeño Aeropuerto de Los Rodeos. Nacho, Paloma, Marta, Carlos, Píter, Sergio y yo debíamos regresar a Madrid y nos despedimos de Ana, Mengue, Teddy, Floro, Cristi, Calato y compañía. Y, en medio de tanta despedida, Mengue, director de fotografía del corto, pronunció una frase que se me quedó grabada: "Después de un rodaje, ya somos familia para siempre".

Esta frase la recordé el pasado jueves, cuando fui con Ale a ver "Armengol", la obra que Nacho está representando este mes en el Teatro Español. Se siente algo muy especial cuando compruebas con tus propios ojos cómo aquéllos que han trabajado alguna vez contigo crecen, avanzan y afrontan nuevos retos con apasionado talento y abrumadora profesionalidad. Y es cierto lo que nos dijo Mengue: es como si fueran de tu familia, parte eterna de tu sangre cinematográfica e inmediato motivo de orgullo.

La imagen de arriba es una espectacular foto de Nacho en un momento de la obra. Él interpreta al gimnasta Pollito Sánchez, narrador de la acción entre escenas y esforzado alumno de Armengol, el personaje al que encarna Pepe Viyuela. La foto en cuestión es obra de Pedro Gato, al igual que ésta que veis abajo.



En la obra, Nacho cumple con enérgica y emocionante solvencia su complicada función de narrador de un texto que, en un principio, el autor, Miguel Murillo, concibió para que fuera escuchado únicamente en off y no interpretado por un actor ante el público. Por otro lado, en las escenas que comparte con Viyuela y otros miembros del reparto, a Nacho le corresponde la difícil labor de comportarse como un auténtico gimnasta experto en anillas y aspirante a medalla olímpica. Y para lograr semejantes piruetas, el muchacho se dejó la piel en el gimnasio durante dos meses largos.

Tras el final de la representación, que concluye de manera esplendorosa (los que hayáis visto la obra sabréis a qué me refiero), Ale y yo esperamos a Nacho en un bareto cercano al teatro. Y allí pasamos un rato comentando la jugada. Después, en el Paseo del Prado nos topamos con un inmenso cartel de "Armengol" y, cual fan histérico, le pedí a Nacho que posara junto a él. Vale, no soy Pedro Gato, pero aquí va la susodicha foto.



Por cierto, "Armengol" es totalmente recomendable y se representará hasta el 29 de enero en el Teatro Español de Madrid. No hagáis como yo, que no voy nunca, y corred al teatro, leñes.

FUNDIDO A NEGRO