14 Enero 2006

109. En esta tarde gris. INT./DÍA



Tilo me envió hace tiempo una canción de Martirio titulada "En esta tarde gris". La recibí con actitud perezosa... Creo que por entonces nunca había escuchado completa una canción de esta mujer. Hasta ese momento, era una cantante de la que únicamente conocía el cliché (las gafas de sol, la peineta...) y cuyo arte ignoraba con la incomprensible inconsciencia con la que ignoras aquello que está destinado a formar parte de tu vida pero que, por una razón o por otra, tarda en cruzarse en tu camino.

"En una tarde gris" se ha cruzado en mi vida gracias a Tilo. Es una de sus canciones favoritas de Martirio y ahora yo también la escucho casi todos los días, inevitablemente atraído por su letra y su desgarro. "Qué ganas de llorar en esta tarde gris, en su repiquetear la lluvia habla de ti", canta Martirio justo al principio de la canción. Y estas dos primeros versos ya me atraparon... El resto de la letra habla de remordimientos, de amores que se clavan como una maldición, del efecto que causas en aquellos y aquellas a los que abandonas, de la posibilidad de morir ahogado en tu propio llanto tras muchas tardes grises llorando una ausencia.

Tilo casi me ha convencido también para que acuda al próximo recital que Martirio ofrezca en Madrid. Él asegura que no hay palabras para describir sus directos, que al final el público se deshace en largas ovaciones de pie, que ella te contagia su alegría y su sapiencia... Vale, esto lo dice un apasionado fanático, pero Tilo ha conseguido picar mi curiosidad. Aún así, todavía tengo que escuchar decenas y decenas de canciones de Martirio, porque apenas he empezado a descubrirlas: la elegancia de "Dicen", la inteligente ironía de "Sevillanas de los bloques", la gracia de "Las mil calorías"...



Más allá de Martirio, a Tilo, para variar, también me une el cine. Él es montador (pronto veré el último cortometraje que ha editado: "Clases particulares", de Alauda Ruiz de Azúa) y, además, se parece un poco, con capucha gris incluida, a Henry Thomas, el legendario actor que interpretó a Elliott en "E.T. el extraterrestre". Y yo siempre quise ser amigo de Elliott...

Con Tilo suelo hablar de pelis y de petardeces varias, pero con él, usualmente, hasta lo más chorra termina adquiriendo algún toque inesperadamente trascendental. Lo guay es que un amigo montador puede aconsejarte sobre el ritmo de tu vida, sobre dónde y cuándo ralentizar la acción, sobre las secuencias que te sobran, sobre los personajes que no aportan nada a tu historia y sobre las frases de guión que chirrían o redundan. Y, en el proceso de montaje, todo lo que no sirve se corta y se elimina, siempre en pos de que el resultado final no resulte insulso o aburrido. Tilo se dedica diariamente a ello, es experto en ordenar de la mejor manera los distintos elementos que construyen una peli, pero no sé yo si funciona esto de aplicar las múltiples funciones del Avid a tu propia existencia cotidiana.

Será por su vena de albañil del cine y de edificador de historias, pero a Tilo también le apasiona disfrazarse y vivir por un rato vidas ajenas. Me ha pedido que un día de éstos le preste alguna de mis sillas de ruedas para circular por la calle fingiendo que es un tío discapacitado. "Podemos ir juntos al ayuntamiento, cada uno en una silla, para protestar por algo, por cualquier cosa", me ha propuesto. De acuerdo. Suena divertido. Y cosas por las que protestar nunca faltan... Aunque, ya puestos, a mí también me gustaría inventarme que camino y fingirlo durante un rato. Vale, lo sé, esto último ha sido un as en la manga demasiado facilón...

En fin, Tilo es bien alegre y optimista, pero últimamente, desde que me descubrió el desgarro de "En esta tarde gris", no puedo evitar asociar su nombre con los días lluviosos, las ganas de llorar y las canciones tristes escuchadas al unísino por él y por mí en lugares diferentes.

Elegiré ahora algún otro tema más festivo de Martirio para destruir esta amenaza de pesadumbre melancólica que de repente se cierne sobre mí. Que suene "El huevo con papas", por ejemplo, y a ver si así, de paso, me entra hambre...

FUNDIDO A NEGRO