08 Mayo 2005

12. Nadie hablará de nosotros. INT./DÍA



El pasado 15 de diciembre murió en Madrid Carlos Lucas, uno de los secundarios más míticos del cine español de las dos últimas décadas.

Currante infatigable allá donde le ofrecieran un papel por mínimo que fuera, Lucas desapareció a los setenta y dos años de edad, sin que ningún medio se hiciera apenas eco de ello. Se publicó una pequeña reseña en las necrológicas de Fotogramas del mes de enero y ahí quedó el asunto.

Píter y yo supimos de su muerte cuando su foto apareció por sorpresa en la gala de los Goya, dentro del desastroso vídeo de homenaje a los profesionales del medio fallecidos durante 2004, con Amaral cantando en bucle eso de "Sin ti no soy nada". Su foto en un montaje como éste reconoce su labor y su innegable aportación a la industria cinematográfica nacional, pero ciertamente resulta poca cosa y suena demasiado a trámite rutinario y nada sentido.

Casi nadie sabe que entre los últimos trabajos de Carlos Lucas se encuentra "Pero qué frikis sois", una oda a los frikis del mundo a través de un delirante cortometraje dirigido por Píter en el verano de 2003 (en la foto de arriba, actor y director en un momento de la grabación). Con la Canon XL1 a cuestas, el corto se grabó un caluroso domingo en la tienda de cómics Elektra de la calle San Bernardo.

Píter contactó con Lucas a través de su representante y ensayó con él en algunos ratos sueltos en un bareto del centro que el veterano intérprete solía frecuentar. El actor aceptó intervenir generosamente en "Pero qué frikis sois", se aprendió su estrambótico texto a duras penas y salpicó su actuación con sus ya entrañables muecas. Creo recordar que Píter le pagó una pequeña y simbólica cantidad de dinero al final de la jornada.

Gente sin nombre

Si echamos un vistazo a la filmografía de Carlos Lucas en la IMDB, apabulla la cantidad de títulos en que intervino, desde "El año de las luces" de Trueba a la reciente "Fuera del cuerpo", pasando por "Sufre mamón", "El robobo de la jojoya", "Chechu y familia", "El día de la bestia", "Airbag", "Muertos de risa"... Quizás uno de sus personajes más recordados sea el de Sansoncito en "Justino, un asesino de la tercera edad". También actuó en muchos cortos y en televisión fue visto por última vez en la fallida serie de Antena 3 "Manolito Gafotas".

Pero sin duda lo que más llama la atención de su filmografía es comprobar el nombre de muchos de los personajes que interpretó: mendigo, hombre, hombre de luto, quiosquero, camarero, regidor, vagabundo, chorizo, otro mendigo, hombre en el baño... Parece que Carlos Lucas se especializó en fugaces roles de mendigos de diversa índole o en personajes sin nombre en general, aunque lo más injusto es que, para el gran público, él también sea un actor sin nombre.

Se supone que el cine te hace eterno, que tu nombre en los títulos de crédito será leído generación tras generación, pero aquí nadie asegura nada. La gloriosa eternidad del celuloide se presenta cruelmente reservada sólo a unos cuantos afortunados.

A menudo, los imprescindibles corredores de fondo se esfuman sin que nadie se entere. Habrá que luchar para que el cine no te considere mendigo... Viva la fábrica de sueños. Sálvese quien pueda. Y descanse en paz Carlos Lucas.

Hoy le he preguntado a Rubén si lloraría por mí si mañana me muero. Ha dicho que sí.

FUNDIDO A NEGRO