23 Diciembre 2005

99. A casa por vacaciones. INT./DÍA



Estoy en Lanzarote, en casa por Navidad. Al llegar, en el aeropuerto me recibieron mis padres y una temperatura de veinticuatro grados. Cuando vivía aquí, no me llamaba la atención esto de la Navidad veraniega, pero ahora es raro congelarme en Madrid y estar en camiseta dos horas después. Aún así, a pesar de la temperatura alta, ayer y hoy no ha parado de llover. Tormentas de verano en pleno diciembre...

Arriba veis mi oreja en la furgoneta de Air Europa en la que me trasladaron desde el avión hasta la terminal. Sin duda, el vuelo, a bordo de un avión atestado de familias y bebés llorones, resultó uno de los más infernales de mi vida. Durante el trayecto, tenía previsto recuperar parte de mi sueño acumulado, pero en el asiento contiguo al mío se sentó una niña de año y medio a la que su madre llamaba Mimi... Y Mimi se encargó de renovar por tres o cuatro años mi arraigado repelús hacia los niños pequeños.

Desde el primer minuto, Mimi se rebeló de manera histérica contra el cinturón de seguridad. "Es por tu bien, Mimi", le aseguró su hastiada madre, pero la niña no atendió a razones. Y comenzaron sus ensordecedores berridos, que me perforaron el tímpano durante el ochenta por ciento del viaje. Cuando no berreaba, Mimi se revolvía en el asiento, me daba patadas, derramaba un vaso de chocolate... También derramó un bote de Actimel, casi manchándome con ese remedo de semen que es el Actimel e impregnándolo todo con su asqueroso olor a líquido lácteo y a L. Casei Imunitass.

En otro momento, Mimi me miró fijamente y empezó a sufrir arcadas. ¿Tan desagradable soy? Me temo que los niños intuyen mi inexistente instinto paternal y la aversión que siento hacia ellos. Por suerte, finalmente Mimi no me echó la pota encima. Pero lo mejor es que, a mitad de trayecto, la madre optó por no escuchar los alaridos de la niña, acoplándose en las orejas unos socorridos cascos con vete tú a saber qué relajante música antiestrés. Qué capulla. Ya podría haberme prestado los cascos un rato. Fijaos en lo que os digo: habría escuchado incluso un disco de Il Divo con tal de librarme de los enervantes gritos llorones de Mimi...

Los minutos en que su madre llevó a Mimi al servicio me supieron a breve gloria bendita. Y deseé que de repente aquello fuera como en "Plan de vuelo: desaparecida" y que, rumbo al aseo, Mimi se perdiera en el avión sin que nadie pudiera dar pista alguna sobre su paradero. Pero no, la niña histérica y su apática Jodie Foster particular regresaron a sus sendos asientos muy poco después...

Primeras horas en Lanzarote

Aquí en la isla, mientras intento olvidar a Mimi, he recibido dos buenas noticias. Por un lado, "Vuelco" ha logrado una importante selección internacional en La Pedrera Short Film Festival (Uruguay), junto a otros tres cortos españoles y compitiendo con trabajos de medio mundo. De pequeña, en algunos de sus veranos en Uruguay, Sumaya se iba de vacaciones con sus tías a La Pedrera, así que ha flipado cuando le he hecho saber que "Vuelco" se proyectará allí.

Por otra parte, "Globos" ha ganado el Premio del Público en la Semana de Cine de Aguilar de Campoo. Como conté hace varios días, este premio se concedía a través de mensajes de móvil enviados por los espectadores de Televisión Palencia, canal en el que se han emitido los cortos seleccionados. Con este resultado tan favorable para nosotros, tengo ganas de gritar eso tan folclórico y espantoso de "¡Gracias, España!", pero en este caso sería "¡Gracias, Palencia!", y coincidiréis conmigo en que no es lo mismo. Píter recogerá esta noche el premio en la gala de clausura de la Semana de Cine.

En mis primeros ratos aburridos en Lanzarote, he comprobado que yo llevaba razón en mi última y airada discusión con Froid, que a punto estuvo de acabar con nuestra ya de por sí inestable amistad. Resulta que el otro día me pasé por el Daily Price en el que trabaja Pablo. Y, entre las grandes joyas que había a la venta, Pablo me enseñó la película porno de Carmen de Mairena, todo un clásico de nuestro tiempo por sólo 9.95 euros. En la cola del cine, le comenté a Froid esta irresistible oferta y tuvo lugar el siguiente diálogo:

YO
¿Has visto "Soy puta pero mi coño lo disfruta"?

FROID
Claro, pero es "porque".

YO
¿Cómo que es "porque"?

FROID
Que el título es "Soy puta PORQUE mi coño lo disfruta".

YO
Ah, yo diría que es "pero". Es decir: "Soy puta PERO mi coño lo disfruta".

FROID
No, fijo que es "porque". Carmen es puta PORQUE lo disfruta, que no es lo mismo que ser puta PERO disfrutar. Su disfrute no es accidental. Su disfrute es la causa de su condición de puta.

Ja. Recuerdo que la discusión concluyó cuando una pareja de mediana edad, que también hacía cola delante de nosotros, nos miró con cara de asco, pero en IMDB he comprobado ahora mismo que yo tenía razón: Carmen de Mairena es puta PERO su coño lo disfruta. Froid, pincha aquí y compruébalo tú mismo. Por cierto, es impagable el comentario que aparece en la ficha de IMDB, escrito por alguien que no tenía nada mejor que hacer que escribir una sesuda crítica en inglés sobre "Soy puta pero mi coño lo disfruta". Lo mejor, la conclusión final: "If you have trouble with your amorous life because your levels of exigence, watch this movie. Better than going to the psychiatry, believe me".

En fin, en mis escasos días en Lanzarote aprovecharé para desconectar un poco, adelantar unas movidas que tengo que escribir, tragarme de una vez las tres horas largas de "King Kong" y ver asiduamente "El diario de Patricia", tal y como hago ahora...

Pensándolo mejor, creo que no detesto a Mimi, sino que, más bien, la envidio, porque en realidad yo también sentí ganas de ponerme a gritar como un desenfrenado histérico en medio del avión, rebelándome contra cinturones de seguridad y, de paso, contra ataduras varias, contra las cosas que algunos aseguran que hacen por tu bien pero te joden igualmente...

Me ha salido una boquera, una calentura de ésas, en la comisura izquierda de mis labios. Esto me pasa por besar a quien no debo... Qué malas son las calenturas. Os deseo una feliz Nochebuena a todos y a todas, incluso a quien me ha pegado la boquera...

FUNDIDO A NEGRO