14 Noviembre 2005

80. Cortus interruptus. EXT./DÍA



FUNDIDO DE APERTURA A:

Viernes 11 de noviembre.

09:43 horas.

Estoy en la Estación de Atocha, minutos antes de subir a un tren regional en el que viajaré a Cáceres para presentar la proyección de "Vuelco" dentro del ciclo "Con capacidad de amar", actividad paralela del octavo Festival de Cine Gay Lésbico de Extremadura.

En la estación, encuentro la tienda en la que trabaja Sonia, que sonríe y me saluda desde la puerta. Me acerco. Hay un chico junto a ella y presupongo que son amigos.

El chico, que dice trabajar como comercial, desprende muchísima pluma y, de repente, me veo sometido a un descarado interrogatorio por su parte. "¿Y esa chaqueta, dónde te la has comprado? Yo quiero una igual", apunta.

CORTE A:

11:06 horas.

Ya en el tren, recibo una inesperada llamada de Sonia. Me pide disculpas por el acoso del comercial con pluma. Ja. Según me cuenta, es un chico que pasa cada cierto tiempo por su tienda y le da la brasa.

"Me ha dicho que eres guapísimo y no ha parado de pedirme tu teléfono", me comenta Sonia. ¿Mande? Flipo bastante. Hay que ver. Qué exito tengo con los comerciales con pluma... Empezamos bien este fin de semana tan previsiblemente gay.

CORTE A:

12:55 horas.

En la parada de Plasencia, Pablo A. (en adelante Pablo a secas) sube al tren. Al fin nos conocemos personalmente. Pablo apostó desde hace meses por "Vuelco" y, gracias a su confianza, el corto no sólo estará presente en el ciclo "Con capacidad de amar", sino también, de forma totalmente atípica, en la clausura del Festival.

Pablo me cuenta que en el tren viaja además Álex, un chico sordo invitado por la organización. Pero Pablo no sabe cómo es Álex físicamente. Yo tengo una intuición. Creo saber quién es entre los pasajeros a los que he visto pasar.

Pablo envía un mensaje al móvil de Álex, indicándole nuestra ubicación en el tren. Acierto. Bingo. Álex es quien yo pensaba que era.

CORTE A:

15:02 horas.

Estoy comiendo con Pablo y Álex en el restaurante La Tahona de Cáceres. Ni Pablo ni yo sabemos lengua de signos y, a diferencia de Paloma, Álex no articula palabras fácilmente, así que, a ratos, la situación es un tanto silenciosa. Nos apañamos con un taco de hojas amarillas de pos-it para comunicarnos con Álex.

Se me ocurre preguntar qué diablos significa el arcoiris como símbolo gay, y el pobre Álex se afana por responderme rellenando varias hojas de post-it con explicaciones. Por lo que soy capaz de entender, cada color del arcoiris representa un tipo diferente de gay o lesbiana. Pues vale.

CORTE A:

17:34 horas.

Hacemos algo de turismo por el centro más histórico de Cáceres, en cuyas calles han colocado estos días un mercadillo medieval. Pablo, a cuestas con dos teléfonos móviles que no paran de sonar, nos muestra algunos edificios emblemáticos. "En ese colegio estudió Pedro Almodóvar", me señala. "Se supone que es el colegio que se recrea en 'La mala educación", añade.



Álex es un verdadero turista. Lo observa todo, lee placas y carteles aquí y allá. Yo, en cambio, me muevo lentamente y con cierta desidia por los callejones chungamente empedrados y plagados de pequeños socavones. Los socavones me recuerdan a mi estado de ánimo en este momento. Me pregunto qué estará haciendo alguien en Madrid...

CORTE A:

20:10 horas.

Tras la proyección de "Uno más, uno menos", "Paréntesis" (qué corto más raro: Fernando Ramallo y Alejo Sauras inmersos en una homogay historia de enfermero y paciente) y "Digan lo que digan", me toca presentar "Vuelco" en la Filmoteca de Extremadura.

Pablo me da paso y, ante el micrófono, yo digo un poco lo de siempre. Se me va la pinza en algún momento. Pronuncio algo como: "Este corto habla de la necesidad de hacer lo que te dicta el corazón". Qué asco me doy. Estoy tonto. Reprimo la arcada ante mis propias palabras asquerosamente cursis y tópicas.

CORTE A:

23:01 horas.

Ya en Badajoz, cenamos en un restaurante italiano junto a otra gente de la organización. Conozco a José María, director del Festival y un tío encantador. En la mesa también está César Vallejo, director de "Amores circulares" y de "Petunias", el ahora famosísimo corto en el que debuta como actriz Belén Esteban.

"Roberto, tú estabas recogiendo un premio en Medina del Campo hace dos años, ¿no?", me pregunta César. Sí, era yo. Y es que César se encontraba en la misma gala en la que el guión de "Vuelco" ganó la Mención Especial del Jurado en el Concurso Nacional de Proyectos de la Semana de Cine de Medina del Campo.

CORTE A:

Sábado 12 de noviembre.

15:02 horas.

Nacho llega a Badajoz. Nos encontramos en el restaurante en el que estamos comiendo. Nacho me sorprende con su nuevo corte de pelo, exigencias de "Armengol", la obra de Miguel Murillo que a partir del 15 de diciembre representará en el prestigioso Teatro Español.

Nacho y yo hacemos corrillo en la mesa. Hablamos de nuestras cosas, de chorradas. De primer plato, nos traen crema de calabacín. "Parece semen", comenta Nacho. "Es verdad, esto en una peli daría el pego como semen", respondo. "En realidad no", dice Nacho, "el semen es más cristalino". ¿Cristalino? "Sí, más blanquecino", añade. Pues nada, a comer semen de calabacín...

Al terminar el almuerzo, Pablo nos llama "los autistas de 'Vuelco", porque apenas hemos intercambiado palabra con el resto de los integrantes de la mesa.

CORTE A:

20:45 horas.

Jose viene a recogernos al Hotel Zurbarán. Hace un par de años que no le veo, creo que desde mi extraña fiesta de cumpleaños de 2003. Ambos estudiamos juntos en Salamanca y ahora me alegro de reencontrarme con él en su tierra.

Jose nos acompaña a Nacho y a mí al Teatro López de Ayala, donde tendrá lugar dentro de un rato la clausura del Festival y se proyectará "Vuelco".

Por el camino, nos ponemos al día de nuestras vidas. Jose me pregunta por el grupo de amigos de Madrid, y le hago un repaso por nuestro presente actual como pandilla distanciada y desperdigada en la que ya nada es como era.

CORTE A:

21:55 horas.

Desde el escenario de la gala, el gran Pablo presenta "Vuelco". "Este corto es totalmente atípico en una gala como ésta, ya que no es un corto de temática gay", aclara.

Pablo presenta a Nacho, que corre hasta el escenario y realiza una entrada en plan "El club de la comedia". Entre las cosas que dice en su presentación, Nacho afirma que "Vuelco" es un corto que trata sobre "la discapacidad del alma". Mola.



Comienza la proyección de "Vuelco" y, cuatro minutos después, justo en el momento en que, en off, se escucha a Nacho decir "Nunca falla", la reproducción del DVD se detiene. Pues sí, sí que falla la cosa... Silencio. Incertidumbre. Los presentadores reaparecen en el escenario. Solucionan el entuerto con comentarios supuestamente graciosos.

A Nacho, a Jose y a mí se nos queda cara de tontos. ¿Qué ha pasado? No sabemos. Los presentadores continúan con la gala. "Vamos a intentar solucionarlo", dicen, pero no lo solucionan. Parece que el proyector gay se ha rebelado contra el corto hetero intruso... Qué bien. Un cortus interruptus en toda regla.

Decepcionados, comenzamos a descojonarnos con todo. Vemos "Petunias" y descubro a esa gran actriz llamada Belén Esteban. La gala se nos hace larga y Nacho empieza a delirar. Aplaude salvajemente cualquier cosa, grita "¡Rabo!" en vez de "¡Bravo!"...

CORTE A:

23:52 horas.

El cóctel es en el piso de arriba del Teatro, pero no hay ascensor. Para compensarme, los camareros nos bajan abundantes bebidas y bandejas de canapés. Nos ponemos un poco hasta el culo y yo acabo asqueado de tanto canapé de cangrejo.

Surgen conversaciones sobre orientaciones sexuales, asociaciones tópicas... Un tío llamado Juan Carlos, que bebe Fanta de Limón, pregunta a Jose si entiende... Jose sigue el juego un rato pero pronto se cansa. Según Pablo y Juan Carlos, los gays tienen un radar para detectar quién es gay y quién no. "Ojo de loca no se equivoca", dice alguien. Qué grande es el refranero español.

Me fijo en Jose y en su cara de agobio. "Necesito ver niñas", me dice.

CORTE A:

Domingo 12 de noviembre.

00:23 horas.

Estamos tomando algo en un local que se llama El Mercantil, uno de los favoritos de Jose. Él me explica que es un local bastante carismático en Badajoz. "De todos modos, lo que sí es carismático es el culo de ésa", puntualiza Jose señalando a una tía que está bailando cerca de nosotros. Jose es mítico.



Saco mi cámara y, cual artífice del vídeo de Terelu y Pipi, grabo un rato el culo carismático. "Córtate un poco, que el novio de esta tía te está mirando", me advierte Jose. ¿A que salgo de aquí con un ojo morado?



La media de edad de la peña que baila en El Mercantil supera ampliamente la treintena. "Me agobia bailar entre tías de treinta y cinco años", me dice Nacho al oído. Mejor nos piramos, ¿no?

CORTE A:

00:48 horas.

Ahora estamos en un local más gay, el Metropol, con la gente del Festival. Suenan canciones de María Jiménez, Shakira, la de "Sombra aquí, sombra allá"... Hay un tipo cuarentón que asegura que ha sentido un flechazo conmigo, que le vuelven loco los de gafas de pasta y barbita. Aish.

Un acalorado Nacho decide desprenderse de una de sus camisetas. Por unos segundos luce su torso desnudo y el bar se revoluciona. Je. "Tienes que hacer un corto homosexual con él y Nacho se convertirá del todo en un icono gay", me comenta Pablo. Eso está hecho.

Y pienso en alguien que está en Madrid, pero me doy cuenta de que ya no pienso tanto como ayer. Creo que me estoy curando...

CORTE A:

13:25 horas.

Nacho y yo comemos con Pablo y con David en un mesón cercano a la estación. Me cae muy bien David. Nos cuenta que está a punto de irse a vivir a Seattle.

En el diario Hoy, leemos un titular estremecedor: "La Junta de Extremadura dice que los discapacitados tienen derecho a elegir opción sexual". Oh, gracias, Junta de Extremadura. Está bien saber que tenemos ese derecho. Sin comentarios... Que viva el periodismo que permite un titular como éste.

CORTE A:

14:40 horas.

Ya a bordo del tren, nos despedimos de Pablo y de David. Mil gracias por todo, Pablito. Eres el mejor.

Me quedan por delante seis largas horas de viaje. Me aburriré, aprovecharé para leer algo, para escuchar las últimas canciones de Nacho en su desdoblamiento como Capman...

Y siento el impulso de enviar un mensaje a alguien que está en Madrid, pero el impulso se esfuma rápidamente. Bah, ya enviaré el mensaje luego. O mañana. Definitivamente, me estoy curando.

FUNDIDO A NEGRO