|
|
14 Mayo 2005
14. Esperando... INT./NOCHE

Seis fotos, seis veces Christian. Hace unas horas grabé con él un vídeo un tanto particular con su canción "Esperando tu corazón" como base. Creo que ha quedado algo raro, a medio camino entre un corto mínimamente narrativo y un clip mínimamente cantado. No sé qué significa exactamente esto que acabo de escribir, pero puede resultar un experimento curioso cuando lo edite.
En cualquier caso, para ello apenas contamos con mi cámara Panasonic (la misma con la que grabé "Gara y los sueños" y "Contar las nubes"), el salón de mi casa y la indudable fotogenia del muchacho ante el objetivo. Hágalo usted mismo: rodar un vídeo-clip en su propio hogar en unas cuantas horas es posible.
Y ponga un Christian en su vida. Él y yo nos hemos hecho buenos amigos en poco tiempo. Sus ojos irradian toneladas de constructiva serenidad y una envidiable fe en el futuro, propia de alguien de veintiún años que avanza con la seguridad que sólo proporciona la certeza de haber encontrado tu camino desde muy joven.
Christian consigue que parezca fácil comerse el mundo a bocados, tan fácil como cocinar deliciosos tallarines al pesto, una de sus especialidades. A fuerza de encanto, espontaneidad y buenas vibraciones, el chico contagia a su alrededor su vitalista entusiasmo por casi todo, ya sea su prometedora gira de conciertos para este verano, una obra de teatro elegida a dedo en internet o unas simples tortitas con nata de una cafetería de la calle Ercilla.

Y es que a la calle Ercilla nos dirigimos para pasar un rato entretenido con la obra "Café", que estos días se representa en la Sala Cuarta Pared. La obra es divertida, inteligente y vistosa, y sus cinco entregados actores se dejan la piel en un montaje frenético que arranca con una original invitación al buen rollo: al acceder a la sala, los mismos actores obsequian al público con un café recién hecho. Una risa.
Maldita isotretinoina
Entre tanto, "Vuelco" se proyecta en Tampa (Florida) ante espectadores con los que me temo que nunca hablaré; Carlos está en Salamanca ayudando a Miguel Saldaña con su corto; y Píter, con premeditado bigote incluido, asiste en su pueblo a la boda de un amigo. Vaya, otro de nuestra edad que se casa... Espeluznante.
Por lo demás, este fin de semana se me antoja extraño e impredecible. El polen remite pero mi picor de ojos y mi media diaria de estornudos no disminuyen. Para colmo, la isotretinoina de las cápsulas Flexresan comienza a provocar sus demoledores efectos en mi cara. Mi piel se resquebraja y mis labios se secan constantemente. Vamos, que estoy hecho un cuadro.
Por cierto, Ale soñó la otra noche que mi acné se curaba de forma repentina. Él está pasando unos días en su Ronda natal y me lo contó cuando coincidimos hace poco en el Messenger. "Y estabas supercontento", añadió. Je. Qué será eso de estar supercontento... Aquí os dejo una foto del genial Ale pastillero que apareció el jueves en "Al filo de la ley". Impresiona ver la mosca de TVE1 en su cuello.

Y paso de seguir escribiendo. Aunque, hablando de sueños, acabo de recordar lo que nos dijo hace un rato a Christian y a mí una cotilla señora gorda en el bus. Tras darnos la brasa con preguntas de interés general como "¿en qué parada os bajáis?" o comentarios del tipo "está refrescando la noche", la muy cotilla (y Christian aprovechó para explicarme su teoría sobre la diferencia entre ser curioso y ser cotilla) se despidió finalmente de nosotros en la última parada. "Felices sueños", nos soltó la mujer mientras bajaba del bus.
Creo que hoy me siento especialmente propenso a cumplir el deseo de la señora gorda y cotilla. Por falta de sueños que no sea.
FUNDIDO A NEGRO
|
|