|
|
01 Noviembre 2005
74. La pesadilla recurrente. INT./DÍA

Duermo detrás de esta esquina. Mi almohada coindice justo con la ele que forman las dos paredes... Y vivo en un bajo, a ras del suelo.
Últimamente, una pesadilla recurrente trastorna mi sueño. En la pesadilla, estoy durmiendo en mi cama, pero, no sé cómo, al mismo tiempo soy consciente de que un camión cisterna circula a lo largo de mi calle, muy cerca de mi casa. En un descuido del ebrio conductor, que se parece a Julián Muñoz, el camión se desvía de la carretera y se empotra violentamente contra mi esquina. El camión destruye en la colisión buena parte de mi piso, arrolla mi cama y yo acabo aplastado contra la puerta del horno. Y mi cabeza se desprende de mi cuerpo. Y mis ojos, aún vivos en mi cabeza degollada, parpadean sin control alguno. Y me despierto.
Es un pavor nuevo: el de morir aplastado y degollado mientras duermo apaciblemente... Odio vivir en un bajo que hace esquina. Debería hacer caso a mi madre y cambiar la ubicación de mi cama o mudarme a la sala de estar, donde el impacto del camión cisterna sería bastante menor.
En cualquier caso, hace semanas soñaba cosas menos angustiosas, como que me encuentro con Dakota Fanning en una tienda de "Todo a un euro" de Vallecas o que asisto a clases de canto con Edith Salazar, esa oronda profesora de "Operación triunfo", y descubro que ella me tiene manía como alumno.
Bueno, no sé yo, pensándolo bien, estos dos ejemplos que he puesto también me generaron un abrupto despertar entre sudores fríos... De pequeño me daban miedo Freddy Kruger y la vieja de "Poltergeist". Ahora Dakota Fanning y Edith Salazar han ocupado su lugar.
Pero, de verdad, espero no soñar de nuevo esta noche que el novio de la Pantoja me corta la cabeza, aunque sería un justo colofón para mi Día de los Muertos, que ha transcurrido a cámara lenta, de manera aburrida, anodina y olvidable: llamadas sin contestar, mails sin responder, trabajo acumulado e inacabado, trozos de pelis malas revisadas... Ahora, mientras escribo, estoy engulliendo algunas secuencias de "Crazy/Beautiful (Amor loco/Amor prohibido)", una peli muy tonta y muy teen que protagonizan Kirsten Dunst y Jay Hernandez y que le encanta a Sumaya.
Aunque en general detesto bastante a Kirsten Dunst, siento una extraña empatía hacia su personaje en esta película: una autodestructiva muchacha que resulta terriblemente tóxica para la gente que se acerca a ella. Cuando era una niña, descubrió el cadáver de su madre suicida, y la chica ha crecido en guerra con el mundo; se droga, se emborracha y fornica sin condón con cualquiera que se le ponga delante. Hasta que aparece el guaperas hispano y muy formalito que se convierte en su salvador...
Al final de la peli, Kirsten dice en off: "Hay millones de personas por ahí, pero al final todo se reduce a una sola". Puede que sea cierto. "A veces me entra el pánico, me olvido de respirar, pero sé que hay algo hermoso en todas las imperfecciones", añade.
Escuchar en bucle las canciones de Siwel no ha contribuido a alegrarme el día precisamente. Ni tampoco comprar comida china en un restaurante muy deprimente cercano a mi casa. Es un restaurante muy grande pero jamás hay más de dos mesas ocupadas. Y los escasísimos clientes siempre comen en completo silencio, como si el restaurante en sí mismo provocara que nadie tenga nada que decirse. Abajo, mi también silencioso reflejo en un espejo del local.

Acabo de recibir un mensaje de Nauzet en mi móvil. "¡Odio a Isabel Coixet!", me dice... Pues vale. Hablando de sueños, el otro día Cucún soñó que yo andaba... Pero no caminaba de una forma normal. En su sueño, yo andaba sólo y exclusivamente de puntillas... Y así iba por la vida, de puntillas.
FUNDIDO A NEGRO
|
|