22 Octubre 2005

70. Cápsulas del tiempo. INT./DÍA



El jueves grabé con Ale un vídeo para la posteridad. Él necesitaba una presentación para su video-book, así que, con la blanca pared de mi salón como fondo, le apunté durante un rato con la cámara. Y Ale, con su habitual y aplastante fotogenia, comenzó con la presentación: su nombre, su año y lugar de nacimiento, sus últimos trabajos... Ale nació el mismo año en que se estrenó "E.T. el extraterrestre". Como Cucún. Qué míticos.

Luego se nos ocurrió grabar un improvisado final para el video-book, un trozo en el que Ale cuenta por qué siempre ha querido ser actor. Quedó muy chulo, muy sincero, y de fondo, coloqué uno de los temas que el gran Alejandro Ventura compuso para "Bailad para mí". Y mientras intentábamos exportar lo grabado a DVD, Ale y yo nos aburrimos mucho, tanto que, en medio de la empanada mental y de la lucha informática, hasta empezamos a engullir como perros el estreno de "Gran hermano 7". Y flipamos con algunos de los nuevos concursantes, con una tipa repulsivamente maquillada y con una loca terrorífica que toca el violín y que además es paisana de Ale.

Entre tanto, hablamos de chorradas, y Ale pronunció una antológica sentencia: "De mí la gente puede decir de todo menos tres cosas: que soy pelota, que soy mala persona y que tengo mal gusto en el vestir". Ja.

Tu vida bajo tierra

Creo que fue precisamente en "Gran hermano" donde alguno de los concursantes habló de su costumbre de enterrar cápsulas del tiempo... Hace tiempo le propuse a Pablo que enterráramos una, pero lo cosa no prosperó.

Lo de enterrar cápsulas del tiempo es una costumbre muy yanqui que a mí me fascina. Los americanos suelen hacerlo en grupo el día en que se gradúan en el instituto; en una caja meten objetos representativos de su presente y de su amistad, recuerdos que forman parte de lo que son en ese momento. Y entierran la caja bajo un árbol o en algún parque, con vistas a desenterrarla cinco o diez años después para reencontrarse con lo que eran, con lo que fueron.

La pandilla de "Sensación de vivir" entierra una cápsula en uno de los capítulos de la serie. Y en un flash back de un episodio de "Lost", vemos a Kate y a un novio de su adolescencia desenterrando otra de estas cajas repletas de recuerdos. Descubrimos que Kate y su primer amor guardaron en su cápsula una cinta en la que, con sus voces adolescentes, aventuraron dieciséis años antes cómo sería su futuro. Y, tras desenterrarla, escuchan esa cinta en el interior de un coche. Y la secuencia es poderosa y brutal.



Busco voluntarios para enterrar una cápsula del tiempo en este ya cercano final de 2005. Que alguien proponga un lugar en el que hacerlo. Será una caja plagada de objetos que hablen de nuestro yo de ahora, que formen parte de lo que ahora somos.

Podemos enterrar en la caja el vídeo en el que Ale cuenta por qué siempre quiso ser actor, la dentadura que me regaló Cucún, la peli porno de "Kelly la empollona" que tanto gusta a Froid, el colgante del canguro que luce Paloma en "Vuelco", la entrada de cine de "Otros días vendrán" que Nacho firmó a Cuc, mi ejemplar dedicado de "Una casa en el fin del mundo", alguno de los guiones que nunca rodaré...

Y dentro de diez años, a finales de 2015, alguien tendrá que atreverse a desenterrarla, para enfrentarnos a los sueños cumplidos... y también a los incumplidos, para comparar irremediablemente lo que seremos entonces con lo que somos ahora.

Creo que imprimiré esta secuencia número 70 que estáis leyendo y la enterraré también. Al fin y al cabo, y de alguna forma, este diario no es más que una cápsula del tiempo sin enterrar...

FUNDIDO A NEGRO