17 Octubre 2005

68. Los sueños nuevos. INT./NOCHE



Anoche Gara me envió un mensaje al móvil para contarme que se encuentra en Madrid. Del 18 al 20 de octubre, a las 21 horas, representará la obra "A puerta cerrada", de Jean-Paul Sartre, en la Sala Tis, situada en la calle Primavera número 11, en el barrio de Lavapiés. En el mensaje, Gara también me comenta que se queda a vivir indefinidamente en la gran ciudad, algo que me alegra, ya que me gustaría contar con ella para algunos futuros proyectos.

Tengo muchas ganas de ver "A puerta cerrada" y de comprobar las cualidades de Gara sobre el escenario. Será una buena oportunidad para reencontrarme con ella después de más de tres años sin vernos. Sí que ha pasado el tiempo... Fue en el verano de 2002 cuando Gara se convirtió en la protagonista absoluta de "Gara y los sueños", el corto que dirigí durante la primera edición del Festivalito de La Palma y que se alzó con el primer premio en la noche de clausura.

En los dos casi insignificantes minutos que dura el corto (la foto de arriba es una captura del plano con el que arranca), la voz en off de Gara habla de la fatalidad de los sueños, de la pesada carga que suponen las metas incumplidas, de la frustración que conlleva percatarte de que el futuro soñado es ya un decepcionante presente. "Ojalá nadie me hubiera leído cuentos, ojalá no existieran las películas con finales felices, así sería más facil aceptar el caos", dice Gara en el corto.

En 2005, tres veranos más tarde, mis sueños no han cambiado demasiado. Supongo que ahora, a medida que algunos de ellos comienzan aparentemente a cumplirse, los vivo de forma más reposada y menos intensa; también, me temo, de manera más desencantada y escéptica. Hay sueños viejos que continúan sin cumplirse, pero también hay sueños nuevos e inesperados.

Qué mierda eso de soñar. Es verdad lo que dice Cucún: "Es mejor ser simple y ya está, aspirar sólo a tener dinero para pillar pedos el fin de semana y para tunear el coche". Yo quiero ser simple, y no soñar ni ambicionar nada ni dejarme la piel y los años en estúpidas vocaciones. ¿Y si empiezo por tunear mi silla?

Soy Frijolito

Hoy toca texto pesimista. Soy un puto triste, ya me lo dice también Cuc. Según Eneko y Miguel, dos lectores nada representativos de este diario, esta web necesita más carnaza, más sensacionalismo: sexo, corrupción, trapos sucios en abundancia, fotos robadas y otros degenerados aspectos de la naturaleza humana. Dicen que están hartos de "Vuelco", de mi típico autobombo... Tienen razón.

Sé que esto a ratos parece una teletienda (vea usted dos cortos míos y le regalo el tercero) con forma de rancio y anodino culebrón. Nacho comentó una vez que estas líneas son como la "Pasión de gavilanes" del mundo del cine y de los cortometrajes. No sé como tomármelo... Según el capullo de Cuc, en cambio, este diario es más como "Amarte así, Robertito". Definitivamente, me siento mucho más cerca del niño feo, iluso y lerdo del culebrón de TVE que de los rancheros mamporreros, sudorosos y descamisados de Antena 3.

En "Amarte así, Robertito", sin embargo, las tramas se hallan algo estancadas, entre palabras pronunciadas por primera vez, gélidas charlas en callejeras terrazas que resisten la llegada del frío, exultantes ataques de felicidad y un "yo también" como respuesta para casi todo.

Bueno, ahora que recuerdo, Cucún casi fue atropellado hace dos días en una deprimente calle de Vallecas... Seguro que este angustioso momento supuso un buen pico de audiencia.

En cualquier caso, no os llevéis a engaño. En el fondo, y pensándolo bien, este diario no es más que una triste herramienta para ligar.

FUNDIDO A NEGRO