14 Octubre 2005

66. En alguna papelera del Ritz. INT./NOCHE



Lo que veis aquí arriba se publicó en la revista Fotogramas en octubre 2001, en su apartado de "El diario de la redacción". Se me heló la expresión al leerlo en su día, pero no me queda más remedio que asumir que así de triste y lamentable fue mi primera aparición en la revista de cine más popular del país.

El suceso al que hace referencia este breve texto ocurrió un mes antes, a principios de septiembre, cuando Oset y yo acudimos a la rueda de prensa de presentación de "Los otros" en el Hotel Ritz con el fin de cubrir el estreno de la película para el portal Noticine, en el que colaborábamos en aquel momento.

Antes de salir del piso rumbo al Ritz, Oset empezó a bromear con sus típicas chorradas. Y las chorradas degeneraron en grado sumo... "¿A que no te atreves a darle alguno de tus cortos a Amenábar?", me preguntó Oset finalmente. "Bah, claro que me atrevo", contesté yo en plan chulito.

Sobre la marcha, y con mucho cachondeo, preparamos dos cintas VHS, una con mi cortometraje "Lluvia" y otra con un corto dirigido por Oset hace unos años y titulado "Vértices". En las portadas (qué pardillos éramos) escribimos incluso nuestros datos de contacto. Claro, no fuera a ser que Amenábar quisiera llamarnos y no tuviera nuestros teléfonos...

Al llegar a la sala del Ritz, me tragué mi chulería. Ya allí, me apabulló el ambiente, la masa de periodistas, la deslumbrante presencia de Nicole, el perturbador peinado de Fionnula Flanagan... Todo. "Creo que no me voy a atrever", le comenté a Oset con vergüenza, y él comenzó a descojonarse de mí. "Ya sabía yo que no te atreverías", me soltó.

La rueda de prensa fue un rollo, como casi todas, y cuando concluyó la ronda de preguntas, una horda de supuestos periodistas reconvertidos en histéricos fans se abalanzó sobre la mesa de Amenábar y los actores a la caza de autógrafos, de un pelo de la Kidman o de lo que se pudiera pillar en medio del caos.

Y no recuerdo cómo conseguí armarme de valor, pero supongo que lo hice para dar por saco a Oset y para no soportar sus posteriores mofas... Así que, con las dos cintas en la mano, cuando noté que Amenábar se quedaba más o menos solo y ya se disponía a abandonar la sala, me acerqué velozmente a él. No recuerdo con exactitud qué le dije, pero sí es cierto que él aceptó los cortos con mucha amabilidad, dándome las gracias.

Lo curioso es que no sé quién diablos filtró este estúpido asunto a Fotogramas. Creo que cuando le entregué las cintas a Amenábar, a su lado sólo estaban Margarita Kramer, jefa de prensa de la película, y otro tipo que debía trabajar en Fotogramas y en el cual recaen todas mis sospechas. También me cuesta entender por qué esta anécdota les pareció publicable o qué patético interés encontraron en especificar que voy "en silla de ruedas".

Tras la rueda de prensa, al director de "Tesis" aún le quedaba una tarde atareada y repleta de entrevistas, así que mucho me temo que, con tanto ajetreo, las copias de nuestros cortos terminaron olvidadas en algún rincón y con destino directo a alguna ostentosa papelera del Hotel Ritz.

Mucha gente me pregunta si el corto mío que le pasé a Amenábar fue "Mar adentro", lo cual explicaría que me robara el título unos años después, je, pero no. El corto que le di fue "Lluvia".

En cuanto a mi relación con Fotogramas, poco después ya aparecí en sus páginas como director con nombre y apellidos en el número en el que se mencionó el palmarés de la segunda edición del Festivalito, y hace unos meses publicaron este generoso recuadro sobre el lanzamiento de "Vuelco".



En fin, amigos de Fotogramas, gracias y saludos del joven en silla de ruedas.

FUNDIDO A NEGRO