12 Octubre 2005

65. Trozos de Katie. INT./DÍA



Desde hace más o menos una semana, algunos y algunas no paran de hablarme de cierto asunto muy cansino. Y lo peor es que abordan el tema con sutil delicadeza, como si me hablaran de algo doloroso para mí, como si me acompañarán en no sé qué sentimiento o temieran la aparición de mis lágrimas en cualquier momento. El asunto en cuestión es el siguiente: el embarazo de Katie Holmes.

A ver, ¿cómo queréis que os diga que Katie Holmes ya NO es mi actriz favorita, que ya ni me gusta lo más mínimo? Dicho esto, ¿a mi qué más me da si está preñada de Tom Cruise? Por mí, como si pare quintillizos cabezones que desgarren su vagina...

El pasado sábado, Nacho me ayudó a tomar una catártica decisión. Él se encargó de hacer algo a lo que yo no me atrevía: arrancó de mi estantería la foto de Katie y la descuartizó salvajemente en pedazos... Fue divertido. Y liberador. Ahora sí que puedo tener otras actrices favoritas. La candidata con más posibilidades: Rachel McAdams, fascinante protagonista de la muy digna y entretenida "Vuelo nocturno".

Por suerte, los trozos de la foto de Katie no se quedaron en mi habitación. Nacho se los llevó con él. Hace unos días, en un correo electrónico, me relató el destino de los pedazos, que, de camino a su casa, fueron repartidos por contenedores y papeleras varias de Madrid. "Es cierto, Katie está de Vallecas a Cuatro Caminos, incluso bajé en la parada de Sol del metro un segundo para tirar un trozo en una papelera", me cuenta en el e-mail. Ja. Nacho es el mejor.

Contracciones silenciosas

Definitivamente, a Katie se le ha ido la pinza. En lugar de aprovechar el tirón del éxito de "Batman begins" para rodar pelis decentes, ha preferido desperdiciar varios meses de su vida ejerciendo de churri de Cruise en Praga (mientras él rueda "Misión: Imposible 3") y dejándose fecundar entre toma y toma por los torpes espermatozoides que no preñaron a Mimi Rogers ni a Nicole Kidman.

Dicen que la Iglesia de la Cienciología obliga a procrear en un plazo máximo de dos meses desde que se anuncia un compromiso... "Y he leído que, según Kelly Preston, las cienciólogas no pueden gritar mientras dan a luz", me comentó también Nacho.

Todo es realmente escalofriante y, por si fuera poco, ahora Katie ya no quiere llamarse Katie. Ahora es Kate, porque es así como la llama su querido fecundador. Por tanto, en sus próximas películas (si es que alguien la contrata después de tanta grima mediática), Katie Holmes será Kate Holmes (o incluso, me temo, Kate Cruise Holmes), la chica de Ohio que en realidad no soñaba con triunfar como actriz sino con transformarse en la reina del braguetazo.

Pieces of Katie

A mí la foto de arriba me recuerda al título de la película de Katie que más me gusta de su errática filmografía: la muy independiente "Pieces of April", titulada "Retrato de April" en España, que grabó en vídeo hace dos años con un mísero presupuesto de trescientos mil dólares.

En "Retrato de April", Katie es April, la oveja negra de la disfuncional familia Burns, cuya estrambótica y cancerosa madre está interpretada por una genial y estremecedora Patricia Clarkson. Y la peli, aunque con un final excesivamente precipitado y condescendiente, es una sencillísima pero brutal radiografía de los vínculos de sangre, el amor materno y las relaciones entre padres, hijos y hermanos.

En fin, Katie, que sepas que yo jamás te llamaré Kate. Que disfrutes de tu estancia en las papeleras de Vallecas. Suerte con los quintillizos cabezones... Gritarás en el parto. Seguro que gritarás.

FUNDIDO A NEGRO